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Nada que perder

Martes, septiembre 7th, 2010

Estoy sorprendido por las connotaciones negativas con las que la mayoría de los medios de comunicación perciben las próximas elecciones primarias en el Partido Socialista de Madrid. No son pocos los periodistas que creen que estas luchas internas no pueden beneficiar en nada al PSOE y que ambos candidatos acabarán matándose entre ellos. Nada más lejos. La candidatura de Trinidad Jiménez es un movimiento muy meditado por parte de los asesores socialistas que consideran, acertadamente, que cualquier resultado que arrojen estas elecciones será beneficioso de cara a su enfrentamiento final el próximo año con Esperanza Aguirre.

Tomás Gómez es un candidato de perfil bajo y con un índice de popularidad realmente bajo. No me refiero a que sea mejor o peor percibido por los ciudadanos madrileños, sino a que la mayoría de ellos ni siquiera lo perciben. Si hace medio año hubiéramos hecho una encuesta para comprobar si los ciudadanos de Madrid sabían entonces quién era Tomás Gómez, el resultado hubiera sido realmente pobre. Si la hiciéramos hoy, sin duda estos resultados evidenciarían que hoy Tomás Gómez es más conocido en la Comunidad de Madrid de lo que lo ha sido nunca. Y es que las primarias del PSM están dando mucho juego en tertulias televisivas y de radio, telediarios, y páginas de periódicos. Y todo esto no hace más que jugar en favor tanto de Trinidad Jiménez como (muy especialmente) de Tomás Gómez, el cual ha firmado en las últimas semanas más entrevistas que en toda su carrera política.

El PSOE consideró, con buen criterio, que Gómez no estaba en disposición de llegar a 2011 siendo uno de los candidatos a la presidencia de la Comunidad de Madrid más desconocidos de nuestra democracia y enfrentarse a toda una Esperanza Aguirre. El batacazo hubiera sido espectacular. Así que la directiva socialista ha decidido que lo mejor es una buena sesión de autobombo en forma de elecciones primarias que además va a permitir al PSM tener una campaña electoral bastante más larga que la que realizará Aguirre.

El beneficio para Gómez es claro, y el perjuicio para Trinidad Jiménez ninguno. No se tienen por qué sacrificar ninguno de los dos candidatos. Especialmente si es el ex alcalde de Parla el que acaba siendo el candidato final. Jiménez seguirá entonces siendo Ministra de Sanidad, pues ni ha abandonado el cargo, ni piensa hacerlo. Y aquí no habrá pasado nada, salvo que el PSOE irá a la consulta autonómica con un candidato reforzado. Y si Gómez pierde, Zapatero tal vez podría compensarle con un puesto en el nuevo Gobierno que se formará este otoño.

Las elecciones primarias son un gran golpe de efecto del PSOE para intentar obtener en 2011, en unas elecciones que tienen perdidas, un buen resultado suficiente para arrebatar a Esperanza Aguirre la mayoría absoluta que la mantiene en el Gobierno de la Comunidad.

Aznar asiste al fin de una era paseando por Melilla

Jueves, agosto 19th, 2010

El tiempo pasa que es una barbaridad. Zapatero, que todavía no había pasado por trescientos asesores de imagen que hicieran parecer que ahí había algo, le había hecho una inoportuna visita en diciembre de 2001 a Mohamed VI. En la misma, tuvo la poco apropiada idea de fotografiarse junto al mandatario marroquí frente a un mapa en el que Marruecos abarcaba de Castellón para abajo, aproximadamente. Canarias incluidas, por supuesto. Acojonante la soplapollez del acto y la pachorra de Zapatero ante este tipo de cosas. Pero él iba a hacer amigos necesarios, y no a poner pegas. La visita zapateril fue bastante polémica y bastante criticada por el Partido Popular.

El día 11 de julio de 2002 Marruecos invadió el pedrusco ese que conocemos como “Perejil”, en un gesto tan desafiante como estúpido de quien se aburre mucho en su dictatorial cargo. Después, sabemos lo que ocurrió. Dos años después y tras repetidos encontronazos diplomáticos entre Rabat y Madrid, ciertos tristes acontecimientos ponían patas arriba a nuestro sistema democrático y provocaban un sorprendente cambio de Gobierno. Zapatero era elegido Presidente el 14 de marzo de 2004. El miércoles siguiente Mohamed felicitaba a José Luis por su victoria electoral. Un día después el Rey de Marruecos remitió un mensaje a Rodríguez Zapatero en el que le contaba lo que se había olvidado decirle por teléfono. En el mensaje, Mohamed VI abogaba por la “inauguración de una nueva era” en las relaciones bilaterales entre ambos países.

La primera visita oficial al extranjero del nuevo presidente español, cuando apenas llevaba unas pocas semanas en el cargo, era de regreso a Marruecos. Allí le prometía a Mohamed mucha cooperación, mucho dinerito e incluso su apoyo a la candidatura del país magrebí para realizar los Mundiales de fútbol de 2010, que finalmente acogió Sudáfrica y ganó España.

En el encuentro entre ambos mandatarios también se subrayó el compromiso de ambos países para cooperar en la lucha contra el terrorismo. Zapatero recordó que Marruecos también había sido “víctima de dramáticos atentados” y repitió el inicio de una nueva etapa en las relaciones entre ambos países, tal como le había proclamado Mohamed en su mensaje.

Aznar, en Melilla

Hoy, más de un lustro después, Aznar vuelve a visitar la zona, básicamente para tocar un poco la entrepierna. Lo hizo un par de veces siendo Presidente (lo de visitar Melilla), algo que sorprendentemente siempre le parece una provocación tremenda a Marruecos. Ahora sorprende que al ministro de Fomento, el cual tiene siempre opinión para todo, tenga o no que ver con nuestras infraestructuras, la visita le haya parecido una “deslealtad a España”. ¿Cuál es exactamente la parte desleal de que Aznar se vaya de visita a una ciudad española? Es difícil saber por qué Blanco y Marruecos comparten indignación.

Las tensiones en la frontera por supuestos abusos de la policía española (solamente por la parte femenina de la misma) y los bloqueos a la ciudad de Melilla no han hecho más que repetirse a lo largo de la semana. Aznar ha ido allí a denunciar la “dejadez” del Gobierno, que anda medio de vacaciones.

Coincide este paseo de Aznar por el sur de España con la retirada de las tropas de Estados Unidos de Irak. Justo la que fue la primera decisión de Zapatero como Presidente del Gobierno, anunciada seis días antes de visitas Marruecos por primera vez como jefe del Ejecutivo. EEUU ha proclamado el final de la Guerra de Irak de forma oficial, cosa que no podía hacer hasta que no decidiera iniciar una retirada definitiva del país. Las tropas americanas se retiran hacia Kuwait, donde empezó todo hace un par de décadas. Para celebrarlo, Obama alentará la construcción de una mezquita en la Zona Cero.

Volvamos a nuestro ex presidente. Aznar dijo en 2006 que los responsables del 11-M no estaban en “desiertos lejanos ni en montañas remotas”. Al ex presidente siempre le ha tirado la posibilidad de que fuera ETA la responsable. Pero también ha tenido en mente las relaciones entre socialistas y alauitas antes y después de los atentados, y la innecesaria indulgencia de los primeros con los últimos. Indulgencia que hoy vuelve a ser patente.

Ahora termina todo. Termina la Guerra de Irak después de siete años. Y Aznar despide la guerra que lo cambió todo haciendo amigos en Melilla, siendo aplaudido por las calles de una ciudad que echa de menos un Gobierno que se muestre firme ante las absurdas tensiones provocadas por Marruecos. Zapatero debería haber tomado nota de las intenciones de Mohamed VI cuando se hizo aquella estúpida foto que nunca debió hacerse. Es momento de que la recuerde, y de que no la olvide.

Edito: En respuesta a Andrés, tiene razón. La imagen que acompaña al post es un montaje que algunos medios dieron por cierta en su momento, y yo la tomé como tal. En cualquier caso, Zapatero sí estuvo frente a un mapa similar (con Ceuta, Melilla, las Canarias y demás marroquíes) en su visita a Mohamed VI, como hoy ha enseñado en imágenes en movimiento La Noria de Telecinco y ni rechistó. Pondría las imágenes, pero YouTube borra todo lo que pertenece a Telecinco, muy a mi pesar.

El buen hombre

Lunes, mayo 31st, 2010

Nuestra Leire Pajín, una de las figuras más ridículas de la política nacional en mucho tiempo, ha vuelto a hablar en público. Es algo que suele hacer, para vergüenza de su partido y de este país. Lo ha hecho en la apertura del Comité Federal de las Juventudes Socialistas, reunión de fanboys de Zapatero capaces de aplaudir consecutivamente un argumento y su contrario. Nunca entenderé esta inútil política de escenario, ausencia de debate, mensaje único y aplauso dócil y automático.

En su intervención Pajín ha destacado que la Historia (la Agencia EFE ha servido este término en minúscula, pero está lejos de convencerme) “reconocerá” a Zapatero como un político “valiente y comprometido con el bienestar de su país” y “retratará” a Rajoy.

Esto está muy bien. Lo probable es que la Historia recuerde a Zapatero como un presidente mediocre y de perfil bajo, (con un mandato más bien tranquilo e intrascendente) y como un político hundido por la crisis económica y cegado por su trasnochada ideología y su buenismo barato. Pero la Historia ya dictará sus distintas sentencias.

El caso es que, como anuncia ahora Pajín, Zapatero es un político “comprometido con el bienestar de su país”. En mi opinión, esto es lo mínimo que se espera (al menos en democracia) de todo presidente y de todo político en general: las buenas intenciones. Pajín y yo estamos convencidos de que Zapatero no disfruta con las cifras de paro, con el hundimiento de la Bolsa y con la miseria general de los españoles. ¿Pero eso es una loable virtud a destacar? ¿Un hito que los libros de Historia recogerán en el futuro? ¿Debemos agradecer a Zapatero que no sea un ser maligno que disfrute haciendo daño a los ciudadanos sobre los que gobierna?

Las declaraciones de Pajín, que parecen una chorrada más de estas que suelta ella cuando se pone planetaria, marca de algún modo un antes y un después. Cuando un partido político, a través de una de sus más importantes figuras, empieza a hablar de Historia, es que da por perdido el apoyo del pueblo. Hablar del Zapatero histórico es hablar de un Zapatero muerto políticamente. Pajín parece querer decir que aunque ustedes no lo vean ahora, en el futuro añoraremos a nuestro presidente. Las encuestas dan al PP una mayoría absoluta considerable y sorprendente, que todavía puede variar en dos años, por supuesto. Pero el presente es el presente. Y cuando el presente te da la espalda, piensa en el futuro, que puede que te haga justicia.

Solamente una mente tremendamente ideologizada se ve obligada a buscar la parte buena de en lo que cree, incluso en los peores momentos. Y Pajín, como fiel seguidora de Zapatero y pelota oficial de nuestro presidente, no tiene pensado bajarse de la burra a estas alturas del partido. Que ella es consciente de que está donde está por su líder y por cuestiones de sexo y cuota. Además, tiene tres sueldos a los que dar de comer.

Leire también ha pasado al ataque, subrayando que el PP, al votar en contra de los recortes propuestos por el Gobierno, es el único partido conservador de Europa “que adopta una posición como la suya. Se ha quedado solo”. “Hasta partidos próximos a sus fundamentos aplauden las medidas adoptadas por nuestro Gobierno, mientras ellos no cejan en su labor de desgaste”.

Lo cierto es que estas medidas fueron impuestas desde el exterior, y hace apenas unas semanas (y durante los últimos dos años) eran vistas como una aberración imposible que un gobierno socialista no podía asumir. Lo cierto es que en España la mayoría de los partidos votaron en contra del recorte propuesto por el Gobierno, entre los que estaba el PNV, que también es un partido conservador, y que también es europeo, que sepamos. Y, lo cierto es que Pajín desconoce la postura de todos los países conservadores europeos respecto a estas medidas. Es más, desconoce cuáles son todos los países de Europa.

Tres o cuatro principios

Para terminar, la reunión del Comité Federal ha dado para más intervenciones. Entre ellas la del presidente de la Junta de Extremadura, Guillermo Fernández Vara, que ha asegurado que mientras él siga en el cargo de la Consejería de los Jóvenes y del Deporte (¿?) “no desaparecerá”. Obvio, es imposible estar al cargo de algo que no exista.

Pero lo importante es que Fernández Vara ha resumido el fin del encabezonamiento de Zapatero en materia económica con un “no pasa nada por rectificar”, que es uno de esos comodines que comentaba hace unos días que usa el PSOE como argumento para esconder lo que vienen siendo dos años desperdiciados a base de falsas promesas y zafios errores por los que deberían pedir perdón a los ciudadanos. Ha añadido también:

“Hay que ser fieles a tres o cuatro principios, que siempre sobrevivirán, pero hay que huir de los dogmas y de las verdades absolutas, porque a menudo implican grandes errores, y por eso el éxito del PSOE es haber sabido evolucionar con el paso de los tiempos”.

Esto es reconocer que hasta ahora el Gobierno estaba dando palos de ciego y además renegar de lo que hasta ahora venía aplicando el PSOE en materia económica: dogmas trasnochados y caducos. Todo un paso hacia atrás ( o hacia delante), un tirón de orejas al ideólogo Zapatero, y un consejo a los socialistas: el camino es el centro. No hace falta ser un genio para saber que los partidos, cuanto con menos contenido ideológico comulguen, mucho mejor.

Esto es lo que hay, compañeros y compañeras.

Comodines para pasar la crisis

Viernes, mayo 21st, 2010

Escuchaba recientemente a un tertuliano al uso, en un pequeño canal de la TDT, criticar que el Partido Popular pidiera al Gobierno la eliminación de algunos Ministerios. Una medida discreta en términos económicos, pero ejemplarizante. Y sería, al menos, una mínima reforma más allá de hacer recortes o subir impuestos. Por desgracia Zapatero parece ser que ni se lo plantea. Este hábil tertuliano esgrimía que el PP no está gobernando, y que no puede exigir al que gobierno su composición ministerial, y que era un acto antidemocrático. Tampoco aceptaba que se pidiera desde distintos foros la dimisión del actual inquilino de la Moncloa, pues había sido elegido democráticamente por los ciudadanos para una legislatura que dura cuatro años, y que este tiempo no había transcurrido todavía. Y que eso era la Democracia.

Éste no es más que uno de esos argumentos comodín que se está inventando la izquierda, y que nadie con dos dedos de frente y un par de minutos para usar su cerebro puede tragarse. Mi favorito es el que dice que si gobernara el PP la situación económica de España estaría igual (modo generoso) o bastante peor (modo radical). Estos comodines son aparentes afirmaciones rotundas, axiomas irrefutables, pero que realmente se quedan en una especie de dogmas de fe o de hipótesis casi siempre imposibles de comprobar, y que solamente les sirven a algunos para dormir mejor.

Volviendo al argumento del tertuliano televisivo, vemos que está bien construido. Se celebran elecciones, se elige un Presidente del Gobierno por cuatro años, y éste forma Gobierno durante ese tiempo. Esta visión de la Democracia debería asustarnos en vez de convencernos. Sí, los ciudadanos con sus votos legitiman que una persona gobierne sobre ellos durante un periodo de cuatro años. Pero la Democracia no es el sistema por el cual los ciudadanos dan carta blanca a un gobernante para hacer lo que buenamente le venga en gana. Según el tertuliano, todólogo televisivo habitual, la Democracia sería como una especie de sucesión de dictaduras de cuatro años en las que los ciudadanos no deben quejarse de lo que ellos mismos han elegido y en los que la oposición no debe hacer honor a su nombre. Y, como quedan dos años más de dictadura, lo que toca es callar y dejar que el Gobierno haga y deshaga a su gusto. De esta forma, resultan inoportunas las quejas de algunos ciudadanos y los respectivos partidos en la oposición a lo largo del tiempo, por nuestra participación en la Guerra de Irak, por cómo se solucionó lo del Prestige, por los GAL, o por la corrupción de ayer, hoy y mañana. Si ustedes eligieron a sus gobernantes locales, provinciales, regionales y estatales, aguanten las decisiones de los que mandan sobre ustedes, aunque toda la sociedad esté en contra de ellas. ¿Qué estamos reclamando ahora?

Bono hoy ha dado la clave: “Es la hora de que gane España, aunque perdamos las elecciones. Así de claro“. ¿Perdone? ¿Es la hora? Dos años después Bono reconoce que hasta ahora se han estado rascando la entrepierna a la espera de que pasara la tormenta, a ver si por dictado divino salvaban su trasero sin haber tomado ninguna decisión. Pero ahora ya, por fin, es la hora.

Que Zapatero carezca de la dignidad suficiente para admitir su incapacidad para solucionar los problemas de los ciudadanos y se agarre al cargo no es democrático. Que el Presidente no admita sus errores, sus predicciones incorrectas o sus mentiras mensuales en materia económica, y no pida perdón por todo ello, no es democrático. Que el Gobierno ignore que, como evidencian las encuestas en las que más diferencia ha habido entre los dos primeros partidos políticos españoles desde hace más de 10 años, medio país esté ansiando un cambio en la Moncloa, no es democrático. Pero algunos creen que debemos tragar con lo que venga, porque nos lo merecemos, porque firmamos un contrato por cuatro años y ahora lo único que queda es callar, tragar, mirar hacia delante y arrimar el hombro sin rechistar hasta la primavera de 2012. Y punto.

Políticos y tragedias

Domingo, febrero 28th, 2010

Terrible terremoto en Chile, mucho más intenso que el sucedido en Haití (que ya empieza a estar en el olvido de nuestros medios de comunicación) pero mucho menos doloroso. La presidenta del país, Michelle Bachelet observa desde el aire la dimensión de la tragedia, los barrios desvastados y las avenidas resquebrajadas.

Imagen muy típica la de nuestros dirigentes subiendo en avión o helicóptero a ver las tragedias desde el cielo. Por supuesto, siempre bien acompañados por un fotógrafo o cámara de televisión que sea testigo directo del acontecimiento. Es un gesto vacío y sin utilidad real. Absurdo para cualquiera con dos dedos de frente. Pero es una imagen que da sensación de estar dominando la situación, de estar preocupándose por la totalidad de la catástrofe. Es como visitar toda una ciudad al mismo tiempo cuando el político no puede ir barrio por barrio, casa por casa, mostrando sus condolencias y su preocupación real o electoralmente fingida. Es la representación metafórica del propio cargo de quien domina, desde arriba, un país, o una ciudad destrozada. Pero es un gesto vacío, porque es evidente que Bachelet no va a arreglar nada desde el aire, por más que otee atentamente por la ventanilla no va a empezar a coordinar a todas las fuerzas de seguridad, médicos, ONG y demás. Como mucho podrá intercambiar algún comentario anecdótico con quienes vuelan en su compañía mientras hace gestos de justificada preocupación.

Muchos más políticos se han subido en el pasado a un avión a dominar. Lo hizo Zapatero días después del incendio de Guadalajara que costó la vida a 11 personas. Desde su presidencial aeroplano frunció el entrecejo y vio árbol calcinado por árbol calcinado la situación. Por supuesto, acompañado del oportuno foco de las cámaras. ¿Sirvió de algo? ¿Resolvió la situación desde el avión y días después de controlado el incendio? La respuesta es evidente.

También se subió al avión Zapatero en las pasadas elecciones de Galicia, con el que fuera presidente gallego Emilio Pérez Touriño, al que no veremos en Ikea, y con la ridícula ministra Magdalena Álvarez (de espaldas y de rojo en la imagen), para ver las tierras gallegas desde el aire, y los avances del AVE. Es evidente que es indiferente que estos tres ingenieros de caminos, canales y puertos vean o dejen de ver unas obras ferroviarias desde lo alto. Pero fíjense cómo señalan con interés lo bien acabada que está la catenaria. Por supuesto, como siempre, con fotógrafo de testigo.

Y, por último, y volviendo a las tragedias y bajando al suelo, otro gesto vacío fue el de Berlusconi tras el terremoto de Abruzzo, cuando apareció con un casco de bombero (o similar), en una zona en la que era absolutamente innecesario protegerse la cabeza, como demuestra lo descubiertos que iban sus numerosos guardaespaldas y los periodistas que le rodeaban. Es evidente que el primer ministro italiano no sacó a nadie de debajo de los escombros, ni bajó a un gato de un árbol ni movió una sola piedra. Pero ahí estuvo, con el pueblo, y manchándose el traje.

El árbol tapando el bosque

Jueves, diciembre 24th, 2009

A Gerardo Díaz Ferrán, presidente de la CEOE, le siguen creciendo los enanos en un 2009 pésimo para su vida profesional. Sus empresas están sufriendo la crisis con especial crudeza, el Reino Unido le ha obligado a cerrar su aerolínea Air Comet, y Cristina Kirchner aún le debe el pellizco que valga Aerolíneas Argentinas, que veremos si acaba pagando ahora que Sudamérica se ha vuelto tan reaccionaria, populista y tan poco liberal. Todos estos vaivenes serían absolutamente normales en plena crisis económica de no ser porque Díaz Ferrán se ha convertido en la cabeza de turco del Gobierno, del PSOE, de los sindicatos, y de la izquierda progresista en general. Y tener en contra a medio país, no debe ser muy agradable.

Sobre Díaz Ferrán se están diciendo muchas barbaridades, cuando lo único que ha ocurrido es que una de las empresas de las que es uno de los dueños, y presidente de la misma, ha quebrado. Pero Air Comet no es ni la primera aerolínea que no supera la crisis ni, desde luego, la primera empresa que se va a pique. Solamente en 2009 se han volatilizado 140.000 sociedades, y yo no recuerdo que hayamos pasado al cuchillo de la opinión pública a sus cientos de miles de presidentes. Pero Ferrán es el empresario de empresarios, y es el enemigo a batir, el débil sobre el que echar las culpas de una crisis que la izquierda ni sabe arreglar ni quiere digerir. Cuando los animales ven sangre, se lanzan como carroñeros aprovechando su oportunidad.

Las voces que piden que dimita Díaz Ferrán de su presidencia en la CEOE son cada vez mayores, y empiezan a no aparecer exclusivamente desde la izquierda. La continuidad del presidente de la patronal la decidirán los propios empresarios, y aunque parece que puede tener las horas contadas, no creo que los problemas de Air Comet sean motivo suficiente para que abandone su cargo.

Creo que el jefe de los empresarios no debería tener empresa en propiedad, para salvaguardar la neutralidad, desinterés y justicia en sus decisiones. Y, a poder ser, no debería tener inclinaciones políticas públicamente conocidas. Díaz Ferrán, a diferencia de su antecesor, no cumple ninguna de estas premisas. Y él es la primera víctima de sus defectos y sus imprudencias, que motivan y dan pie a las iras de sindicatos, Gobierno y personajes de toda índole interesados en salvar el zapateril trasero.

Estos que ahora braman contra Díaz Ferrán, pidiendo prácticamente su clandestinidad, son los mismos que llevan meses denostando al empresariado español, culpándolo de todos los males habidos y por haber. Son los mismos que creen que todo aquel que no admite a pies juntillas sus ideales, es un enemigo del diálogo, de la sociedad y del bien común. Y un antipatriota. Y son los mismos que creen que la quiebra de Air Comet hace inevitable la dimisión de su presidente al frente de la CEOE. Y son los mismos que muestran toda su condescendencia con el Presidente del Gobierno, responsable de sumir a España en la mayor crisis económica de su historia, de mentir, de tomar repetidas decisiones equivocadas, responsable de batir todos los récords de paro, de disparar nuestro déficit y de ponernos a la cola de los países del Primer Mundo. Pero da igual que el responsable de nuestra mayor empresa, que es España, sea un desastroso gestor y esté hundiendo la economía del país. Lo que es un mayúsculo e intolerable escándalo es que suspenda pagos Air Comet. Y, desde luego, eso sí que no lo vamos a consentir.

En manos del viento

Sábado, diciembre 19th, 2009

Me alegro de que los asesores a veces desaparezcan, y dejen que sean los políticos los que se dejen ver, con su propia prosa e incluso poética, como es el caso. Así es cuando quedan retratados, con todas sus miserias morales e intelectuales. Zapatero ante la ONU:

“Seamos leales a nuestros pueblos, con nuestros compatriotas [solamente faltaba]. Tenemos que lograr unir el mundo para salvar la Tierra [es todo tan bonito]. Nuestra Tierra, en la que viven pobres, demasiados pobres, y ricos, demasiado ricos [indirecta envidiosa a los tres sueldos de Leire Pajín]. Pero la Tierra no pertenece a nadie, salvo al viento [a ver qué pasa con mi huerto ahora]“.

Es imposible saber si originalmente hay un punto o una coma detrás del segundo ”ricos”. Resulta imposible adivinarlo, porque en ninguno de los dos casos la oración final tiene sentido. Puedo adivinar que es una oración compuesta adversativa, pero no entiendo qué elementos se contraponen, ni qué significado aporta la conjunción “pero”. Es un misterio frente al que palidecería hasta Indiana Jones.

El caso es que para un tipo acostumbrado durante más de un lustro a la mentira en público, no se puede esperar que suene tan mal una frase, por estúpida que resulte. Este hombre está mucho más entrenado y curtido en el terreno de la bobada de todo tipo. Lo ha intentado. Se ve el esfuerzo en su rostro por conseguir que la frase, meditada durante varias tardes, conmueva al planeta. Vemos cómo se tambalea nervioso en el momento de pronunciar tan gran enunciado. A causa del esfuerzo que requería el momento, presiento un movimiento de esfínter, incluso, buscando la ovación cerrada y el aplauso estruendoso. Pero nada, su gran verdad suena hueca, seguramente, como su cabeza, y solamente provoca tímidos aplausos y personas que se levantan para ir a cambiar el agua al canario. Una pena. Estoy tremendamente decepcionado con el resultado interpretativo de la idiotez zapateril del jueves por la tarde. La próxima será mejor.

Zapatero, con este estéril intento de alcanzar a Obama en potencia verbal y frases grandilocuentes y poéticas, ha dejado a la cursilada de la niña de Rajoy como una salida de tono tabernaria. Y, lo que es peor, si bien el empalago de Mariano se quedó en casa, el viento de nuestro presidente ha traspasado fronteras y fronteras, extendiendo el ridículo al nivel planetario, que es en el ámbito en el que se mueve un personaje de su talla y su altura de miras. No se puede meter con tan enorme calzador una frase copiada y que no viene a cuento. No se puede mostrar tanta necedad ante tantas personas al mismo tiempo y sacar pecho de orgullo después de decir una chorrada de semejante tamaño. Dice Zapatero que en el mundo hay “pobres, demasiados pobres”. Tiene toda la razón, y así seguirá siendo, y cada vez más, mientras él siga gobernando nuestro país. La inteligencia y el sentido común no pertenecen a Zapatero, sino al viento. Larga vida al líder y a sus bobadas.

Nuestros principios por los suelos

Martes, noviembre 17th, 2009

Fernando Ónega se distingue por ser uno de los periodistas menos parciales de este país y uno de los pocos que rara vez pronuncia una palabra más alta que la otra, lo cual se agradece. El pasado sábado publicaba una hábil columna en La Vanguardia en la que, aprovechando el séptimo aniversario del hundimiento del ‘Prestige’, relacionaba aquel accidente en aguas gallegas con el secuestro del ‘Alakrana’:

“Ayer se cumplieron siete años del Prestige. Al recordar la catástrofe, y ante las noticias del Alakrana, no pude evitar alguna pregunta: ¿estaremos ante una venganza del destino? ¿Tendrá cada gobierno su barco del desastre? Miro las notas de la semana, y me salen sorprendentes paralelismos. El escenario es el mismo: el océano. El grito de Nunca máis fue ahora el grito acallado de las mujeres de los marineros, que agitaron el país con sus demandas y rompieron las barreras del poder. Los voluntarios que limpiaron las playas son los miles de personas que se unieron a las manifestaciones. El protocolo que entonces faltaba para mover el petrolero es ahora la falta de protocolo para saber qué hacer con los detenidos. Y un detalle nada menor: los grandes responsables políticos en el Prestige se fueron de caza. María Teresa Fernández de la Vega se marchó a Argentina.”

Sin duda la relación entre el ‘Prestige’ y el ‘Alakrana’ venía muy cogida por los pelos, pero era tentadora para cualquier buen columnista, y Ónega no pudo resistirse a hacer uso de ella. Las conclusiones son mucho mejores:

“Colectivamente, estamos pasando mal esta prueba. Cuando secuestraron el Playa de Bakio, nos costaba entender que el Estado respaldase el pago de rescate. Hoy se acepta con toda normalidad: quizá siga siendo una humillación para el Estado, pero ha dejado de ser una indecencia. Todos participamos de alguna forma en el chantaje, y todos estamos sometidos a él: la sociedad, que antepone los fines y se tapa la nariz ante los medios; el Gobierno, al que se pide que ceda; el ejército, al que se pide que no actúe; los servicios de inteligencia, con trabajos desconocidos; la justicia, a la que se demanda que suelte como sea a los presos… Jirones de principios se nos están cayendo en este suceso, y alguien deberá pagar la factura. La historia dice que, con razón o sin ella, siempre la paga el Gobierno.”

Hoy ya sabemos que el barco ha sido liberado, como se venía barruntando desde hacía unos días. Ónega el sábado no podía saberlo, pero presentía que nuestros principios quedarían por los suelos para regocijo de secuestrados, secuestradores y opinión pública en general. En cualquier caso, en lo que se equivocó el periodista gallego es en su conclusión en términos políticos. El ‘Alakrana’ no le va a costar un solo voto al Gobierno, ni una décima de reputación a Zapatero. Y eso que todo el proceso de liberación ha sido lento, enrevesado y torpemente planteado para al final acabar pasando por caja y rendirnos a las asquerosas peticiones de los piratas somalíes. Pero el Partido Popular bastante tiene con lo suyo y con su mediocridad, su casi inexistente oposición al Gobierno y sus constantes dudas sobre cómo sacar partido de este caso. Tras unas críticas iniciales propias de un partido en la oposición, las propias mujeres de los retenidos pidieron que no se hiciera uso político del asunto. Como era de esperar los populares adaptaron su mensaje a la nueva situación, y pasaron de la crítica más contundente a los pellizcos de monja más cariñosos que pudieron concebir. Nada comparable, ni de lejos, al jugo político que sacó el PSOE del accidente del petrolero gallego.

Toca a su fin un innecesario circo de más de cuarenta días, que no es más que consecuencia del precedente que el Gobierno sembró con el ‘Playa de Bakio’ y que piratas y ciudadanos teníamos en mente. Los unos sabedores de que España paga aunque sea a regañadientes. Los otros, exigiendo igualdad para todos los ciudadanos (si pagas por el rescate de unos, pagas por el de otros).

Por otra parte, estoy inquietantemente convencido de que si los secuestradores trabajaran bajo el símbolo de ETA, ni el Gobierno ni la opinión pública se hubieran comportado de la misma forma. Y no creo que sea necesario citar antecedentes, pero resulta curioso que aceptemos negociar con piratas, secuestradores, terroristas y maleantes de toda índole siempre y cuando no lleven el sello de la banda vasca. O que nos rasguemos las vestiduras si algún empresario, presionado por la losa etarra, acaba cediendo y pagando el ’impuesto revolucionario’. Qué cosas tenemos.

En definitiva, con estos precedentes estamos convirtiendo al ciudadano español en el extranjero en un claro objetivo para el secuestro y en un cheque en blanco con patas que tenderá, sin duda, a revalorizarse. Acabaremos recogiendo tempestades, pues estamos perdiendo peligrosamente nuestra dignidad y nuestros principios a base de “pasar por el aro”. Y lo peor de todo, como dice el propio Ónega, es que ya “se acepta con toda normalidad”.

Imagen: PSOE.es

El PSOE ‘gana’ las elecciones

Miércoles, junio 10th, 2009

Hace poco más de un año Rajoy perdió sus segundas elecciones. Entonces, ante sí aparecieron dos posibilidades: dejar el cargo y renunciar para siempre a la Moncloa, o seguir liderando el Partido Popular y esperar que la crisis, que empezaba a mostrar sus primeros síntomas, acabara enterrando a Zapatero. Contra todo pronóstico, decidió seguir adelante justificando su continuidad en que José María Aznar había perdido dos elecciones antes de llegar a Presidente del Gobierno. El pasado domingo el PP consiguió ganar sus primeros comicios nacionales desde el año 2000, ahí es nada.  Aunque Rajoy no se presentaba, todos los periódicos leyeron el resultado electoral como un refuerzo para el líder del PP y un castigo para Zapatero.

El pasado lunes El Mundo titulaba: “Rajoy gana con claridad, pero Zapatero no se hunde”. El País decía que “El triunfo del PP apuntala a Rajoy” mientras ABC comentaba que “Rajoy gana a Zapatero por 582.000 votos” y La Razón sentenciaba un sencillo “Gana Rajoy”. Público, en una línea parecida, subrayaba la que era la “Primera victoria nacional de Rajoy” y El Correo titulaba “Rajoy se impone a Zapatero”.

A mí no deja de sorprenderme esta casi total unanimidad en la lectura de las elecciones. Que yo sepa ni Rajoy ni Zapatero aparecían en las listas de ninguno de los partidos. Y esta interpretación tan rotunda para mí está justificada a medias y creo que, al menos en parte, responde a intereses más políticos o económicos (o de ofrecer una portada interesante) que a un intento de reflejar una realidad objetiva y evidente. Pero, por desgracia, no solamente la mayoría de nuestra prensa (escrita y no escrita) ha entendido los resultados de las Elecciones Europeas como un respaldo a Mariano Rajoy, sino que el propio PP los ha entendido de igual manera, al menos de cara al público. La primera victoria nacional de los populares en nueve años ha sido escasamente holgada (por menos de 4 puntos). Justo lo suficiente para que Rajoy venda una fortaleza que no tiene, y justo para que Zapatero pueda seguir en Moncloa con la cabeza lo suficientemente alta. Un descalabro del PSOE hubiera puesto contra las cuerdas al Presidente del Gobierno. Esto no ha ocurrido. Un descalabro del PP hubiera puesto con un pie fuera de la dirección del partido al actual líder del PP. Esto tampoco ha sucedido.

En definitiva, estos comicios solamente han servido para que PP y PSOE se quitaran de en medio algunos políticos molestos (como el muy válido Jáuregui o la ridícula Magdalena Álvarez en el PSOE) o a algunos viejos elementos del partido que deben renovarse (como el propio Mayor Oreja). Pero, para el juego político nacional, estas elecciones son, desde la hipócrita visión política y mediática el verdadero apuntalamiento de Rajoy (solamente hay que fijarse en cómo El País casi se felicita del apuntalamiento)  como próximo candidato del Partido Popular a las Elecciones Generales de 2012, y el puente de plata perfecto para que Zapatero tenga al alcance de su mano el ganar unas terceras elecciones ante un rival al que supera en carisma, imagen, gancho y aceptación entre el público. El PSOE es el gran ganador de las elecciones europeas.

Zapatero no nos falles

Sábado, mayo 9th, 2009

Corría 2004, cuando la más feroz oposición democrática que se recuerda aplastaba la imagen pública de Aznar minuto sí, minuto también, con la complicidad (tras juramento de sangre) de no pocos medios de comunicación. El PP era culpable. Culpable de todo: el Prestige, el Yak, la Guerra de Irak… y el precio de los pisos. De este todo, probablemente, lo que más dolía era el precio de los inmuebles que empezaba a ponerse en órbita. Resuena aún en mis oídos aquella frase que pronunciaron no pocos jóvenes en marzo de hace un lustro de “Zapatero no nos falles”. La burbuja inmobiliaria provocada adrede por el Partido Popular iba a ser explotada por el adalid de la libertad, el superhéroe de los obreros y el líder de los jóvenes todavía por independizarse. ZP daría tremendos y lujosos apartamentos a todos los jóvenes de este enladrillado país. Así que, entre las mentiras del 11-M (las de Acebes, las de Aznar, las de Zaplana y las de la SER) y la guerra de Irak y el Prestige y todo lo demás, acabó ganando el PSOE unas elecciones que tenía perdidas si la sangre no hubiera llegado al río. Pero (vaya, cómo son las cosas) llegó.

Zapatero ha fallado a los jóvenes. Como en tantas otras cosas. Presentó un programa electoral con cosas imposibles de conseguir con el fin de no salir vapuleado en unas elecciones que ni en sus mejores sueños podía ganar. Prometió tantas cosas que ahora releerlas cinco años después incitan a la carcajada, casi tanto como la promesa de pleno empleo que realizó la primavera pasada. Desde que Zapatero es Presidente, el precio de la vivienda no ha dejado de subir y subir, como lo había hecho antes. Es evidente que el Gobierno no es culpable de que las viviendas suban de precio, pero sí es culpable de no haber hecho nada para impedirlo. Por desgracia, no todo iba a ser tan sencillo (y efectista) como retirar las tropas de Irak (para mandarlas a la legalísima guerra de Afganistán). Zapatero cree que para solucionar un problema basta con crear un ministerio que lleve el nombre del problema. Que falta igualdad, pues creamos un Ministerio de Igualdad. Que hay problemas con el precio de las viviendas, pues creamos un Ministerio de Vivienda. Que tenga competencias o no es lo de menos. Lo importante es el nombre, la intención, la buena fe. Zapatero no nos falles.

El programa del PSOE de 2004 resolvía en menos de dos folios el problema de la vivienda que tantos quebraderos de cabeza nos estaba dando. En el apartado de Economía, y bajo el título “Vivienda: un derecho efectivo” el PSOE iniciaba su plan salvador criticando la política del PP en esta materia. Seguidamente recordaba que “el acceso a una vivienda digna, a precio asequible, en una ciudad más habitable y en un territorio más equilibrado, es un derecho consagrado en la Constitución.” (¿pero se cumple de verdad algún artículo de la Constitución?). El objetivo de los socialistas era que “ningún español tenga que comprometer más del 30% de su renta para disfrutar de una vivienda digna”. Según el Banco de España en 2008 dedicamos el 46,1% de la renta a financiar la compra de una vivienda. Record histórico. Zapatero no nos falles.

El programa seguía anunciando que “los objetivos de las propuestas que presentamos se pueden resumir en dos. El primero, favorecer el acceso a la vivienda, a un precio asequible, en particular a los jóvenes y a otros colectivos vulnerables [en mi opinión, cualquiera debajo de un puente se siente vulnerable, sí]. El segundo, es frenar la burbuja inmobiliaria.”. Debajo del puente sigue viviendo gente, y la burbuja han sido incapaces de frenarla antes de que por sí misma haya explotado, afectando a todos los sectores productivos (e improductivos) de la economía española. Zapatero no nos falles.

Otro de los objetivos que se marcaba el PSOE en 2004 era “elevar el porcentaje de viviendas en alquiler del 11% actual al 20% del total del parque existente”. La realidad, hoy, más de cinco años después es que menos del 9% de las viviendas están en régimen de alquiler, un porcentaje menor al que el PSOE consideraba como “actual” en 2004. Nuevo exitazo. Zapatero no nos falles.

Hace unos días el presidente de la patronal de promotores y constructores, José Manuel Galindo (que sustituye al lamentable Guillermo Chicote, que dimitió poco después de asegurar que antes de permitir que la vivienda baje un 30% se la regalaría a los bancos) aseguraba que el 20% es lo máximo que puede bajar la vivienda. Es decir, más o menos lo mismo que dijo su predecesor en el cargo, pero con otras palabras más educadas, y más adecuadas para los tiempos que corren. Al tiempo que hacía tal afirmación, ofrecía al Gobierno los pisos sobrantes por si le interesan. Hay que tener la cara como el granito de dura para al mismo tiempo asegurar que la vivienda no bajará y ofrecer al Ministerio de Vivienda que, por favor, les compre lo que ellos (con sus desorbitados precios) son incapaces de vender. Por el momento Beatriz Corredor ha asegurado que no barajan esa posibilidad, cosa que, de momento, tranquiliza. El Gobierno debe dejar que el precio de la vivienda caiga con fuerza todo lo que tenga que caer, aunque ello afecte al PIB del país, del que poco va a poder presumir Zapatero en un tiempo. Dada la demostrada incapacidad de Zapatero de cumplir su promesa de arreglar el problema de la vivienda en España, al menos, aprovechemos este periodo de crisis para que algunos sectores vuelvan a la realidad de la que nunca debieron salir. En el tema de la vivienda, en este momento, solamente podemos esperar que el Presidente del Gobierno no mueva un dedo, y permita un ajuste drástico del precio de los pisos que se lleve por delante los puestos de trabajo (ficticios) y las empresas (aún más ficticias) que se tenga que llevar. De momento el nuevo presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijóo ya ha anunciado que comprará los pisos que no vendan los promotores. La peor noticia posible para los gallegos. Feijóo se equivoca gravemente (como algunos ya critican). Ahora solamente queda esperar que el Gobierno central no cometa el mismo tremendo error. Lo dicho, Zapatero no nos falles… más.

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