Regalos de ayer y hoy
Lunes, junio 14th, 2010Vivimos unos años de gran corrupción política en España en los que cada dos días se destapan casos de mal uso de los fondos públicos y de enriquecimiento de políticos de todo signo y color. Trajes que van y vienen, bodas pagadas por empresas de terceros, hípicas que facturan en publicidad más que el Santiago Bernabéu y el Camp Nou juntos… Favores, donativos, subvenciones a dedo, regalos en fechas señaladas y no señaladas…
Miremos al pasado. En el caso de los fondos reservados que mencionaba el otro día tras la invitación de José Barrionuevo y José Luis Corcuera a un acto del PSOE, una parte de la sentencia, hecha pública en 2002, recogía los regalos que en ese periodo se hicieron entre miembros del equipo del Ministerio de Interior con el dinero de los ciudadanos españoles. Entre los obsequios, la sentencia recoge regalos de joyas por Navidad, y así los justifica según recogía el diario El País el 23 de enero de 2002:
La sentencia dedica un extenso apartado a desmontar las acusaciones del fiscal contra Corcuera por el asunto del ‘regalo de joyas’ a las esposas de los altos cargos: ‘Es dudoso que un regalo, si no modesto tampoco de fábula, con ocasión de la cena anual de Navidades a modo de atención a las esposas de los funcionarios, y no a éstos, tenga la consideración de retribución en especie. Es dudoso que una atención de ese orden no pueda inscribirse dentro de una política que busca mantener la cohesión del equipo ministerial’.
El tribunal reprocha la machacona utilización de la frase ‘regalar joyas’. ‘Contiene una carga afectiva’, dice, ‘que enlaza el pensamiento, o el subconsciente, con figuras o arquetipos negativos: el pródigo fanfarrón, el nuevo rico, el conquistador profesional, el tirano corruptor… Al juzgar, es preciso desprenderse de esa carga’.
Barrionuevo y Corcuera recibieron su absolución con una sensación ‘agridulce’. Satisfechos por el resultado, pero lamentando las duras condenas a Vera y Rodríguez Colorado.
Es curioso. La absolución de Barrionuevo y Corcuera por este caso ya resultó escandalosa, así como que la sentencia negara que Vera se hubiera enriquecido con esta trama, mientras regalaba dinero a espuertas a miembros del Ministerio de Interior o de la Policía, o a su hermano o su suegro. Como además la sentencia reconoce que no puede probar que sus superiores (primero Barrionuevo y luego Corcuera) le ordenaran hacer esas transacciones de dinero a medio ministerio, debemos suponer que Vera se dedicó durante varios años a cometer tremendos delitos a cambio de absolutamente nada más que su propio sueldo. Delirante, sin duda.
Y lamentable cómo el tribunal justifica los regalos con dinero público de joyas a las mujeres de los altos cargos ministeriales con el fin de mantener al equipo unido. Penoso finalmente cómo entra a valorar estúpidamente las connotaciones morales del hecho o expresión de “regalar joyas”, que supuestamente tiene una serie de “arquetipos negativos”. Lo cierto es que la expresión que sí tiene connotaciones morales negativas es la de “regalar joyas con dinero público”. Pero esta carga afectiva negativa es de malpensados, quisquillosos y cotillas envidiosos y es conveniente desprenderse de ella, como dice el tribunal.
Hoy en día especulamos sobre el patrimonio de nuestros políticos, criticamos los regalos y las dádivas, y las pensiones vitalicias, y la multiplicidad de cargos y sueldos a una misma persona. Y la Justicia persigue algunos de estos enriquecimientos ilegales, con más o menos fiereza dependiendo del color político de sus protagonistas. Donde hoy vemos cohecho impropio en el regalo al político, en 2002 veían unidad, hermandad, camaradería y hacer piña. Creo que algo hemos avanzado. ¿O no?



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