El buen hombre
Lunes, mayo 31st, 2010Nuestra Leire Pajín, una de las figuras más ridículas de la política nacional en mucho tiempo, ha vuelto a hablar en público. Es algo que suele hacer, para vergüenza de su partido y de este país. Lo ha hecho en la apertura del Comité Federal de las Juventudes Socialistas, reunión de fanboys de Zapatero capaces de aplaudir consecutivamente un argumento y su contrario. Nunca entenderé esta inútil política de escenario, ausencia de debate, mensaje único y aplauso dócil y automático.
En su intervención Pajín ha destacado que la Historia (la Agencia EFE ha servido este término en minúscula, pero está lejos de convencerme) “reconocerá” a Zapatero como un político “valiente y comprometido con el bienestar de su país” y “retratará” a Rajoy.
Esto está muy bien. Lo probable es que la Historia recuerde a Zapatero como un presidente mediocre y de perfil bajo, (con un mandato más bien tranquilo e intrascendente) y como un político hundido por la crisis económica y cegado por su trasnochada ideología y su buenismo barato. Pero la Historia ya dictará sus distintas sentencias.
El caso es que, como anuncia ahora Pajín, Zapatero es un político “comprometido con el bienestar de su país”. En mi opinión, esto es lo mínimo que se espera (al menos en democracia) de todo presidente y de todo político en general: las buenas intenciones. Pajín y yo estamos convencidos de que Zapatero no disfruta con las cifras de paro, con el hundimiento de la Bolsa y con la miseria general de los españoles. ¿Pero eso es una loable virtud a destacar? ¿Un hito que los libros de Historia recogerán en el futuro? ¿Debemos agradecer a Zapatero que no sea un ser maligno que disfrute haciendo daño a los ciudadanos sobre los que gobierna?
Las declaraciones de Pajín, que parecen una chorrada más de estas que suelta ella cuando se pone planetaria, marca de algún modo un antes y un después. Cuando un partido político, a través de una de sus más importantes figuras, empieza a hablar de Historia, es que da por perdido el apoyo del pueblo. Hablar del Zapatero histórico es hablar de un Zapatero muerto políticamente. Pajín parece querer decir que aunque ustedes no lo vean ahora, en el futuro añoraremos a nuestro presidente. Las encuestas dan al PP una mayoría absoluta considerable y sorprendente, que todavía puede variar en dos años, por supuesto. Pero el presente es el presente. Y cuando el presente te da la espalda, piensa en el futuro, que puede que te haga justicia.
Solamente una mente tremendamente ideologizada se ve obligada a buscar la parte buena de en lo que cree, incluso en los peores momentos. Y Pajín, como fiel seguidora de Zapatero y pelota oficial de nuestro presidente, no tiene pensado bajarse de la burra a estas alturas del partido. Que ella es consciente de que está donde está por su líder y por cuestiones de sexo y cuota. Además, tiene tres sueldos a los que dar de comer.
Leire también ha pasado al ataque, subrayando que el PP, al votar en contra de los recortes propuestos por el Gobierno, es el único partido conservador de Europa “que adopta una posición como la suya. Se ha quedado solo”. “Hasta partidos próximos a sus fundamentos aplauden las medidas adoptadas por nuestro Gobierno, mientras ellos no cejan en su labor de desgaste”.
Lo cierto es que estas medidas fueron impuestas desde el exterior, y hace apenas unas semanas (y durante los últimos dos años) eran vistas como una aberración imposible que un gobierno socialista no podía asumir. Lo cierto es que en España la mayoría de los partidos votaron en contra del recorte propuesto por el Gobierno, entre los que estaba el PNV, que también es un partido conservador, y que también es europeo, que sepamos. Y, lo cierto es que Pajín desconoce la postura de todos los países conservadores europeos respecto a estas medidas. Es más, desconoce cuáles son todos los países de Europa.
Tres o cuatro principios
Para terminar, la reunión del Comité Federal ha dado para más intervenciones. Entre ellas la del presidente de la Junta de Extremadura, Guillermo Fernández Vara, que ha asegurado que mientras él siga en el cargo de la Consejería de los Jóvenes y del Deporte (¿?) “no desaparecerá”. Obvio, es imposible estar al cargo de algo que no exista.
Pero lo importante es que Fernández Vara ha resumido el fin del encabezonamiento de Zapatero en materia económica con un “no pasa nada por rectificar”, que es uno de esos comodines que comentaba hace unos días que usa el PSOE como argumento para esconder lo que vienen siendo dos años desperdiciados a base de falsas promesas y zafios errores por los que deberían pedir perdón a los ciudadanos. Ha añadido también:
“Hay que ser fieles a tres o cuatro principios, que siempre sobrevivirán, pero hay que huir de los dogmas y de las verdades absolutas, porque a menudo implican grandes errores, y por eso el éxito del PSOE es haber sabido evolucionar con el paso de los tiempos”.
Esto es reconocer que hasta ahora el Gobierno estaba dando palos de ciego y además renegar de lo que hasta ahora venía aplicando el PSOE en materia económica: dogmas trasnochados y caducos. Todo un paso hacia atrás ( o hacia delante), un tirón de orejas al ideólogo Zapatero, y un consejo a los socialistas: el camino es el centro. No hace falta ser un genio para saber que los partidos, cuanto con menos contenido ideológico comulguen, mucho mejor.
Esto es lo que hay, compañeros y compañeras.

Comentarios recientes