No ponerse el cinturón, no tener vergüenza
Viernes, agosto 6th, 2010Anécdota que se convirtió en una noticia importante:
Noticia importante que se convirtió en anécdota:
El Gobierno gasta al año 100 millones de euros en casi 60.000 teléfonos móviles oficiales
Ojalá fuera la noticia más importante del año que Rajoy se olvide de ponerse el cinturón de seguridad, y que lo grabe. Pero esto no revela más que los problemas de comunicación que tiene el Partido Popular y los pésimos asesores que tiene Mariano a su alrededor. Los mismos que, o bien crearon a la vergonzosa niña de Rajoy, o bien no fueron capaces de impedir su aparición ante 13 millones de espectadores. Ahora han sido incapaces de salvarle a Rajoy del apuro del cinturón por el que ha tenido que pedir disculpas. La forma de hacerlo roza lo patético:
“El presidente del PP es normalmente muy cuidadoso con el cumplimiento de las medidas de seguridad y especialmente con la seguridad de los niños”.
“La vida de todos los ciudadanos, y por supuesto la del líder de la oposición, son demasiado valiosas”.
La vida de Rajoy es demasiado valiosa, sí. Rajoy es normalmente muy cuidadoso, también. De verdad, Rajoy debe mirar a su alrededor y empezar a despedir gente si quiere llegar algún día a algún lado por méritos propios y no empujado por la crisis económica y los deméritos de un Gobierno mediocre.

Sí, el tema es absurdo. Pero a los ciudadanos les molesta que los políticos no cumplan lo que pregonan o imponen, como es el caso. Esto me recuerda a las sesiones de puros que Zapatero y don Mariano se pegan en Moncloa cuando este último se pasa por allí y que tanto fastidia a algunos fumadores.
Por desgracia el descuido de Rajoy fue una de las imágenes más vistas estos días. Los medios de la izquierda tienen serios problemas para echarle algo en cara a Rajoy (por estar en la inactiva oposición, no por otra razón) y los medios en general tienen bastante poco material noticiable en época estival. Pero la noticia que debería haber abierto telediarios y periódicos (y alguna que otra mente) es la del despilfarro vergonzante que hace la Administración central en teléfono móviles.
Más de 17.000 millones de pesetas al año en teléfono
Casi 60.000 móviles necesita nuestro Gobierno para funcionar. Un aparato que hace apenas 12 años no tenía ni uno solo de nuestros funcionarios. Y hace apenas cinco años, poseían solamente 15.000 de ellos. Y el país funcionaba con total normalidad. Pero claro, es mucho mejor que te paguen el teléfono y las llamaditas a mi nuera, a mi amiga Mari Pili a la que tengo que contarle la última, el sms a mi señora para que vaya a buscar a los niños que hoy yo no puedo… Todo esto es lo que estamos pagando. Una media de 1.700 euros anuales por teléfono móvil y a cargo del ciudadano, por supuesto. ¿Qué narices se tienen que decir 57.000 personajes ministeriales para generar este gasto? Entiendo que los cargos más altos puedan tener el móvil pagado. Incluso los 600 asesores de Zapatero. Incluso los asesores de cada ministro. Pero no la población de Segovia entera. Pero a los socialistas les gusta repartir y tener contentos a sus amigos y súbditos. Solamente así se explica que el número de terminales (siempre último modelo, por supuesto) se haya multiplicado por cuatro en el periodo 2004-2009. Y, lo de último modelo es absolutamente literal. Recientemente representantes de Movistar negociaron con dirigentes del Congreso de los Diputados las condiciones para la adquisición del nuevo iPhone 4, uno de los teléfonos más caros del mercado. Al parecer existe una especie de cláusula (creada por los propios políticos, por supuesto) para renovar sus teléfonos cuando se les pase por sus congresista entrepierna. Y los diputados no podían conformarse con un móvil de nivel medio, claro. Especialmente cuando a ellos les cuesta cero.
Este tipo de noticias son la clave de lo que está ocurriendo hoy en este país. Un Estado, unas Comunidades Autónomas y una gran cantidad de ayuntamientos (aquí no se salva nadie) endeudados hasta las cejas, bloqueando toda la economía, llevando a la quiebra a no pocas empresas y obligando a repetidas subidas de impuestos a los ciudadanos. Unos políticos con múltiples sueldos, con múltiples cargos (la mayoría de ellos ficticios e innecesarios) y con múltiples amigos a los que hacer favores. Ya lo dijo en una entrevista concedida a ABC la otrora Ministra de Cultura, Carmen Calvo: “estamos manejando dinero público, y el dinero público no es de nadie”. No llevaba ni dos meses en el cargo y ya nos estaba dibujando los siguientes seis años de la política nacional y autonómica de nuestro país.
La crisis pasa ahora con fuerza por España, pero la vergüenza a nuestros políticos no se les aparece ni con cuatro millones de parados. Han tardado dos años en aplicarse el más mínimo recorte. Ahora menos infraestructuras, menos subvenciones, menos pensiones, menos sueldo para los funcionarios, menos gasto en investigación contra el cáncer… Pero de caprichos no se van a privar a estas alturas nuestros políticos, cuando nos llevan tomando el pelo tanto tiempo… Por mí se pueden meter su iPhone por donde les quepa. Pero que usen el cinturón de seguridad, eso sí.







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