Archive for noviembre, 2009

Las consecuencias

Domingo, noviembre 29th, 2009

Ayer en un acto masajeo propio de los partidos políticos, y dentro del marco de la campaña del PSC “Construimos Catalunya” , el presidente de la Generalidad de Cataluña,  José Montilla, aseguró que defendería el Estatuto y su constitucionalidad “hasta las últimas consecuencias“. Una frase muy democrática.

Hoy El Mundo abre (en exclusiva) con lo que todos intuíamos:

 El Mundo nos revela que el PSOE poseía el texto antes de que se publicara, y antes de que llegara siquiera a buena parte de los 12 periódicos que finalmente lo publicaron. La espontaneidad con la que había surgido el editorial (prácticamente se les ocurrió junto a la máquina de café) de la que presumían en El Periódico y La Vanguardia queda absolutamente en entredicho. En el mejor de los casos, los periódicos remitieron el texto al PSOE antes de publicarlo, probablemente, para pulsar su opinión o para que corrigieran las faltas. En el peor de los casos fue sugerido (tal vez redactado) por la Generalitat o incluso por Moncloa que necesita, forzosamente, al PSC contento. Los tentáculos de la política entran en las redacciones de los medios, y los periódicos se convierten en la voz de su amo a cambio de unos cuantos millones de euros en subvenciones que garanticen su triste existencia. Como ha dicho Montilla “hasta las últimas consecuencias”.

La dignidad impuesta

Viernes, noviembre 27th, 2009

Doce periódicos catalanes publicaban ayer un editorial conjunto titulado “La dignidad de Catalunya” acerca del Estatuto de Cataluña que debe aprobar o cercenar el Tribunal Constitucional. Algunos publicaron el texto en castellano y otros en catalán (dependiendo del idioma habitual del medio), aunque en todos la palabra “Catalunya” aparece en catalán, como suele ocurrir con términos como “Generalitat” o “Consell”. No sé por qué no hacemos lo equivalente con instituciones o ciudades norteamericanas o de Finlandia, por ejemplo. Algún día tal vez encuentre la explicación.

El caso es que el texto primero considera deslegitimado al Alto Tribunal, en el cual cree que hay “posiciones irreductibles” (solamente son irreductibles las que no les interesan, por supuesto) y lamenta que se esté debatiendo sobre un Estatuto que está refrendado por los ciudadanos y por lo tanto ya es válido. Finalmente termina con una velada amenaza:

No estamos ante una sociedad débil, postrada y dispuesta a asistir impasible al menoscabo de su dignidad. No deseamos presuponer un desenlace negativo y confiamos en la probidad de los jueces, pero nadie que conozca Catalunya pondrá en duda que el reconocimiento de la identidad, la mejora del autogobierno, la obtención de una financiación justa y un salto cualitativo en la gestión de las infraestructuras son y seguirán siendo reclamaciones tenazmente planteadas con un amplísimo apoyo político y social. Si es necesario, la solidaridad catalana volverá a articular la legítima respuesta de una sociedad responsable.

El editorial comete algunos errores y varias imprudencias. De entrada, olvida que no solamente el Partido Popular ha recurrido este Estatuto. También lo han hecho el Defensor del Pueblo y varias comunidades autónomas (tres de ellas gobernadas por el PSOE). Tampoco recuerda que el Estatuto, aunque democráticamente refrendado, solamente fue aprobado por un 36% de la población catalana.

Tampoco tiene mucho sentido quejarse de una sentencia que aún no ha sido dictada, aunque el texto declare no desear “presuponer un desenlace negativo” y asegura que confía en “la probidad de los jueces”. Precisamente la presunción de un desenlace negativo (negativo para sus intereses) es la que da sentido a este editorial. También es contradictorio que declaren confiar en la honradez de los jueces, cuando párrafos antes han ofrecido una recopilación de argumentos para justificar que la legitimidad y validez de los jueces era nula. ¿En qué quedamos?

Lo mejor de este asunto es que si el Tribunal Constitucional aprueba finalmente el Estatuto en su totalidad, siempre podremos decir que no estaba legitimado para hacerlo. ¿No?

Yendo a lo exclusivamente periodístico, a mí me parece bien que doce periódicos catalanes se pongan de acuerdo en publicar un mismo editorial. Pero que no lo hagan enarbolando la bandera de la libertad de expresión, sino más bien la de todo lo contrario. El editorial es el texto más importante y representativo de la línea editorial (precisamente) de un periódico. Es el contenido (teórico) de los valores, ideales y valoraciones concretas de la redacción de un periódico sobre determinados asuntos. Es allí donde el periódico, como medio, se moja e instaura sus bases. Si toda la prensa escrita muestra exactamente la misma postura sobre un determinado tema, el lector está atrapado por un único punto de vista en el que ni siquiera entran matices diferenciadores. Un mismo editorial, un mismo texto, las mismas conclusiones, los mismos pensamientos. Con este tipo de iniciativas uno no puede evitar pensar que sobran periódicos, puesto que al lector le da igual uno que diez.

Por suerte ni Avui, ni La Vanguardia ni El Periódico, ni sus redactores y directores, realmente tienen la misma visión sobre este asunto. Pero, aunque la pluralidad de la prensa catalana es evidente, como en casi toda la bazofia nacionalista, lo que importa es el dinero. La Generalitat concederá en 2010, 28 millones de euros a los periódicos catalanes en forma de subvenciones, y repartirá 70 millones en publicidad. Así que, cómo no apoyar un texto que concuerda a la perfección con el pensamiento del Gobierno de Cataluña. ¿Cómo arriesgarse a quedar fuera de la corriente mayoritaria y ser el periódico discordante y convertirse en la oveja negra de la prensa catalana?. Demasiado imprudente.

Lo cierto es que las subvenciones de la Generalitat, que especialmente van destinadas a los periódicos en catalán (como gran parte de los periódicos firmantes del editorial), son las que permiten que en Cataluña exitan una docena de periódicos, que en su mayoría son deficitarios. Sin esas subvenciones y esa publicidad que pagamos todos, varios de estos medios tendrían que echar el cierre. Así que adherirse al editorial no ha sido una cuestión de ideología, sino casi una cuestión de vida o muerte.

Tengo la esperanza de que en los próximos días sepamos cómo surgió el texto, aunque según declaraciones al programa La Noche en 24 horas de TVE de Juancho Dumall, director adjunto de El Periódico, el texto simplemente fue escrito por el director de su periódico de acuerdo con el de La Vanguardia, y no fue sugerido por la Generalitat. Tan espontáneo como suena. Eso sí, posteriormente no supo afirmar a ciencia cierta si el editorial, que había salido de la redacción en la que trabaja todos los días, había sido propuesto a periódicos con edición catalana y sede en Madrid. Curioso.

Desconozco cuál es el concepto que los catalanes tienen de su propia dignidad y si creen que ésta depende de lo que decida un tribunal. Pero, desde luego, sí que es fácil hacerse una idea de la independencia, la libertad y la dignidad de los medios de comunicación catalanes.

Nuestros principios por los suelos

Martes, noviembre 17th, 2009

Fernando Ónega se distingue por ser uno de los periodistas menos parciales de este país y uno de los pocos que rara vez pronuncia una palabra más alta que la otra, lo cual se agradece. El pasado sábado publicaba una hábil columna en La Vanguardia en la que, aprovechando el séptimo aniversario del hundimiento del ‘Prestige’, relacionaba aquel accidente en aguas gallegas con el secuestro del ‘Alakrana’:

“Ayer se cumplieron siete años del Prestige. Al recordar la catástrofe, y ante las noticias del Alakrana, no pude evitar alguna pregunta: ¿estaremos ante una venganza del destino? ¿Tendrá cada gobierno su barco del desastre? Miro las notas de la semana, y me salen sorprendentes paralelismos. El escenario es el mismo: el océano. El grito de Nunca máis fue ahora el grito acallado de las mujeres de los marineros, que agitaron el país con sus demandas y rompieron las barreras del poder. Los voluntarios que limpiaron las playas son los miles de personas que se unieron a las manifestaciones. El protocolo que entonces faltaba para mover el petrolero es ahora la falta de protocolo para saber qué hacer con los detenidos. Y un detalle nada menor: los grandes responsables políticos en el Prestige se fueron de caza. María Teresa Fernández de la Vega se marchó a Argentina.”

Sin duda la relación entre el ‘Prestige’ y el ‘Alakrana’ venía muy cogida por los pelos, pero era tentadora para cualquier buen columnista, y Ónega no pudo resistirse a hacer uso de ella. Las conclusiones son mucho mejores:

“Colectivamente, estamos pasando mal esta prueba. Cuando secuestraron el Playa de Bakio, nos costaba entender que el Estado respaldase el pago de rescate. Hoy se acepta con toda normalidad: quizá siga siendo una humillación para el Estado, pero ha dejado de ser una indecencia. Todos participamos de alguna forma en el chantaje, y todos estamos sometidos a él: la sociedad, que antepone los fines y se tapa la nariz ante los medios; el Gobierno, al que se pide que ceda; el ejército, al que se pide que no actúe; los servicios de inteligencia, con trabajos desconocidos; la justicia, a la que se demanda que suelte como sea a los presos… Jirones de principios se nos están cayendo en este suceso, y alguien deberá pagar la factura. La historia dice que, con razón o sin ella, siempre la paga el Gobierno.”

Hoy ya sabemos que el barco ha sido liberado, como se venía barruntando desde hacía unos días. Ónega el sábado no podía saberlo, pero presentía que nuestros principios quedarían por los suelos para regocijo de secuestrados, secuestradores y opinión pública en general. En cualquier caso, en lo que se equivocó el periodista gallego es en su conclusión en términos políticos. El ‘Alakrana’ no le va a costar un solo voto al Gobierno, ni una décima de reputación a Zapatero. Y eso que todo el proceso de liberación ha sido lento, enrevesado y torpemente planteado para al final acabar pasando por caja y rendirnos a las asquerosas peticiones de los piratas somalíes. Pero el Partido Popular bastante tiene con lo suyo y con su mediocridad, su casi inexistente oposición al Gobierno y sus constantes dudas sobre cómo sacar partido de este caso. Tras unas críticas iniciales propias de un partido en la oposición, las propias mujeres de los retenidos pidieron que no se hiciera uso político del asunto. Como era de esperar los populares adaptaron su mensaje a la nueva situación, y pasaron de la crítica más contundente a los pellizcos de monja más cariñosos que pudieron concebir. Nada comparable, ni de lejos, al jugo político que sacó el PSOE del accidente del petrolero gallego.

Toca a su fin un innecesario circo de más de cuarenta días, que no es más que consecuencia del precedente que el Gobierno sembró con el ‘Playa de Bakio’ y que piratas y ciudadanos teníamos en mente. Los unos sabedores de que España paga aunque sea a regañadientes. Los otros, exigiendo igualdad para todos los ciudadanos (si pagas por el rescate de unos, pagas por el de otros).

Por otra parte, estoy inquietantemente convencido de que si los secuestradores trabajaran bajo el símbolo de ETA, ni el Gobierno ni la opinión pública se hubieran comportado de la misma forma. Y no creo que sea necesario citar antecedentes, pero resulta curioso que aceptemos negociar con piratas, secuestradores, terroristas y maleantes de toda índole siempre y cuando no lleven el sello de la banda vasca. O que nos rasguemos las vestiduras si algún empresario, presionado por la losa etarra, acaba cediendo y pagando el ’impuesto revolucionario’. Qué cosas tenemos.

En definitiva, con estos precedentes estamos convirtiendo al ciudadano español en el extranjero en un claro objetivo para el secuestro y en un cheque en blanco con patas que tenderá, sin duda, a revalorizarse. Acabaremos recogiendo tempestades, pues estamos perdiendo peligrosamente nuestra dignidad y nuestros principios a base de “pasar por el aro”. Y lo peor de todo, como dice el propio Ónega, es que ya “se acepta con toda normalidad”.

Imagen: PSOE.es

El hallazgo que pasó desapercibido

Sábado, noviembre 14th, 2009

Y apareció agua en la Luna. Ayer a la hora de comer, como si nada. Este hallazgo, paso teóricamente previo al descubrimiento de vida extraterrestre, por el que la NASA llevaba luchando décadas, ha pasado sorprendentemente desapercibido. Hace 20 años hubiera causado un enorme revuelo, hubiéramos dicho que lo cambiaba todo, hubiera suscitado ríos de tinta, portadas espectaculares, extensas columnas y reportajes sobre hipótesis y futuribles. Pero ya no. El Universo ya no nos importa. O no nos importa más que las declaraciones de Guti, que el nuevo videoclip de Lady Gaga o que la fusión entre Iberia y British Airways.

Esta mañana de sábado, solamente un periódico de tirada nacional se digna a ofrecer el histórico descubrimiento en portada: El Mundo. Y lo hace de forma breve y discreta, no vaya a ser que a la competencia le dé la risa. Hubiera apostado por que Público y El País llevarían el tema en primera página, dada su habitual mayor atención a las noticias internacionales y científicas. Pues nada de nada.

En la prensa internacional, especialmente en la europea, la noticia también destaca por su ausencia en portada alguna. Apenas The New York Times, Chicago Tribune y especialmente The Wall Street Journal (con imagen en portada) recogen la noticia en sus primeras páginas.

Es el momento de toda la Historia en el que los seres humanos menos miramos al cielo. Supongo que la Humanidad vive su momento más realista y hedonista, especialmente en Europa, y que poco o nada importa lo que ocurra más allá de nuestras fronteras, y ya ni digamos más allá de los límites de la Tierra. Si el descubrimiento de agua en la Luna no afecta a nuestra factura de teléfono o al precio del pan, poco nos importa. Eso sí, que a Camps le regalen trajes es algo que nos crispa hasta enrojecer como un tomate cherry.

Reconozco que esperaba que el hallazgo no calara (nunca mejor dicho) en la sociedad de ninguna forma. Pero confiaba en que, en el espacio que queda entre lo que interesa a la gente y lo que los medios consideran noticioso, ahí, entrara el agua de la Luna. Creo que el asunto exigía una cierta altura de miras para comprender la importancia de lo que sin duda formará parte de enciclopedias y libros de Historia y que, indiscutiblemente no puede estar escondido a un lado (en el mejor de los casos) mientras ofrecemos a cuatro columnas el divorcio de la Infanta Elena y Jaime de Marichalar. El día que se descubra vida extraterrestre, veremos en qué centramos nuestra atención. Tal vez en que a Cristiano Ronaldo se le ha roto su uña de dos millones de euros… Al tiempo.

La mala educación

Jueves, noviembre 12th, 2009

Vaya por delante que soy acérrimo fan de don Florentino Pérez y que si por mí fuera sería presidente vitalicio del Real Madrid, independientemente de los resultados deportivos y de los avatares del azar del fútbol. Es bueno poner las cartas sobre la mesa desde el principio.

Cuando un medio de comunicación tiene la suerte de poder recibir a uno de los personajes a los que más ganas tiende a preparar una entrevista incómoda, incisiva, con preguntas trampa y demás. Pero el entrevistado debe tener derecho a expresarse y a defenderse y a que sus palabras le pongan en el lugar en el que buenamente merezca.

El pasado martes el señor Pérez tuvo que sufrir en Cuatro una de las entrevistas más bochornosas que se recuerda haber visto en televisión. Sus autores, Manuel Carreño y Manolo Lama, haciendo los nada manidos papeles de poli bueno y poli malo, sometieron a un preparadísimo y ridículo careo dos contra uno al mandatario blanco en el que se traspasó repetidas veces la barrera del buen gusto y en otras tantas las de la mera buena educación. Especialmente incorrecto fue Manolo Lama, que no dudó en erigirse como mamporrero mayor y protagonista de una entrevista en la que él era el entrevistador.

El equivocado papel de Lama fue evidente desde el principio cuando, a diferencia de Carreño, no se puso de pie para recibir a Florentino Pérez. Aparte, las dos veces que se dieron la mano, Lama de forma consciente optó por no mirar a la cara al mandatario blanco. A partir de ahí preguntas en general impertinentes y a menudo absurdas, como que si su buena fama se debía a su presidencia de ACS. La entrevista se vio aderezada por vídeos vergonzosamente sesgados y con un nulo gusto o sentido del humor que no hicieron más que añadir todavía más interrupciones al habitual calmado discurso del mandatario blanco. Uno de los momentos más lamentables fue en el que Lama, preguntó en tres ocasiones, y con claro y aumentativo tono de exclamación (casi de reproche) si sería un fracaso que el Real Madrid no obtuviera ningún título esta temporada, algo que Pérez contestó negativamente en todas las ocasiones, intentando argumentarlo. Un periodista no puede usar un recurso tan cutre cuando, tras una pregunta con trampa, la respuesta no es la que él espera. Lo más que consiguieron en Cuatro con una entrevista tan agresiva fue que al presidente se le escapara un ”joder”, y que terminara no haciendo caso a ninguno de los gags que le proponían (cuyo único fin era humillarle en lo posible) y diciendo que no contestaría a más preguntas de Manolo Lama. Por último, Florentino les reprochó que no le hubieran permitido hablar y les expresó su malestar ante lo que él consideró “una grosería”. Adjunto la parte final de la entrevista.

 
Por la noche el programa de Intereconomía Punto Pelota contactó telefónicamente en directo con Julio Pulido, editor del informativo de Cuatro, que al ser preguntado por la ética de la entrevista no dudó en defender a capa y espada lo que habían hecho Lama y Carreño. Pulido, en su propia defensa, dejó caer frases tan demagógicas como “la entrevista ha dejado muchos titulares”,  ”el periodismo no falta al respeto y tiene la libertad de hacer las preguntas que estime oportuno” o que “a Florentino no se le ha faltado al respeto”, las cuáles, según sus teorías, serían redundantes.

Es evidente que el programa que hacen Lama y Carreño está bien realizado o que Manolo Lama es un excelente comentarista, un narrador radiofónico de partidos de primer nivel. Pero es evidente que en esta ocasión no ha sabido hacer una entrevista incisiva, ni asumir su papel de periodista, ni dejar a un lado sus amiguismos, sus forofismos y sus rencores. En Cuatro no han distinguido entre la tertulia de bar y un programa de televisión con un invitado de una determinada edad y una cierta categoría (que nada tiene que ver con Belén Esteban) y al que la cadena debe estar agradecido por su presencia. Probablemente Lama esperaba salir a hombros después de la que probablemente haya sido la primera entrevista incómoda que se le ha hecho a Florentino Pérez. Pero se le fue la mano, mezclando las formas y los fondos y evidenciando una extrema falta de educación y una posición tan radical como detestable que el público y la crítica ha condenado casi con unanimidad. Y si en Cuatro esperaban ensuciar la imagen del presidente madridista y conseguir la repercusión de la que presumía Pulido por la noche, sin duda se quedaron a medias. Pues aunque consiguieron un gran eco entre los aficionados, han tenido que soportar una montaña de quejas y críticas que no son más que el precio de un error propio de fanáticos hablando entre cervezas o de niños jugando a hacer televisión. 

Tal ha sido el clamor, que finalmente han tenido que tragarse su orgullo y su forofismo de guerrilla y pedir disculpas en directo a los espectadores y al propio Florentino Pérez. Por desgracia, las disculpas resultaron demasiado falsas, de guión y una mera respuesta a las exigencias que vienen tanto de arriba como del público. Pero, a riesgo de equivocarme, sospecho que tal como funcionan las cabezas de Lama o de Pulido, en Cuatro están convencidos de que hicieron bien su trabajo, de que Florentino lo merecía y de que la próxima vez que acepte su invitación (si la acepta) le pondrán un gorro con orejas de burro y le tirarán un bote de pintura al rostro. Y luego tal vez pidan disculpas con la boca pequeña.

Problema de ellos

Martes, noviembre 10th, 2009

Decía hoy el Gran Wyoming que si los extraterrestres llegaran una noche a la Tierra y se fijaran en nuestra mayor herramienta de comunicación, la televisión, sin duda huirían aterrados al enfrentarse a todos los concursos de llamadas telefónicas que inundan nuestras cadenas. Es probable que así fuera. Todas las cadenas privadas se rinden a la tremenda productividad de los concursos telefónicos de madrugada lo que sin duda es un pequeño problema para los que no planchamos la oreja antes de bien tarde. Lejos quedan los programas con cierto contenido más allá de concursos de mentira o teletiendas, como los debates sin final concreto de La Clave o los partidos de la NBA con Andrés Montes (que en paz descansa) y Antoni Daimiel. Sin ellos el baloncesto, para quienes no nos gusta, no es lo mismo.

El zapping acompaña a mi soledad nocturna. Suelo recurrir a los canales 24 horas de los realities, que hacen bastante compañía. Por desgracia, cuando pasan las semanas, los concursantes de Gran Hermano ya están aburridos de sí mismos y tienden a acostarse pronto. No tienen nada nuevo que contarse. Los concursantes de Fama, para los que la exigencia física es alta, también suelen tener unos horarios discretos. En mi monotonía nocturna me he topado esta toma excelente y perfecta con cámara de visión nocturna. Un plano eterno de una de las concursantes (Fátima Pérez según la web del programa) que, simplemente, duerme (remangada). Todo un Show de Truman. Toda una evocación del 1984 de George Orwell. El plano fijo y en directo de una persona que duerme. Algo impensable hace apenas una década. Me imaginaba a sus padres viéndola dormir, embobados, toda la noche. “Oye Mari, ven que sale la niña”.

Probablemente nunca nadie vio a Fátima dormir mejor, con esa paz y esa luminosidad en blanco y negro que dan los infrarrojos. No es la mejor compañía nocturna ni el mayor entretenimiento televisivo de la historia, pero es mucho más puro y sincero que los concursos telefónicos. Es un oasis de verdad entre tanta mentira en forma de timo televisivo. Telerealidad al más alto nivel y aburrimiento (por mi parte) también al más alto nivel, para qué negarlo. Pero el caso es que si vinieran los extraterrestres una noche y vieran la imagen de Fátima durmiendo en la televisión y salieran corriendo, sin duda sería, como dice el sms que casualmente acompaña la imagen, problema de ellos.

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