Archive for febrero, 2008

El éxito del debate y el fracaso del postdebate

Miércoles, febrero 27th, 2008

No quería valorar políticamente el debate y, simplemente, creo que Rajoy estuvo mejor de lo que esperábamos la mayoría, y al menos no salió perjudicado de su encuentro ante Zapatero. He dejado pasar unas horas para poder valorar lo ocurrido de forma más fría y con los medios ya pensando en otras cosas y creo que el debate fue interesante más por morbo que por contenido. Hubo pocas propuestas y muchos reproches. Mucho cuidado por el detalle y bastante tensión, de la que le gusta al Presidente. Campo Vidal dejó jugar y permitió que los candidatos se olvidaran del respeto de los turnos de palabra lo que hizo del debate un mejor producto televisivo. Más de la mitad de los españoles vieron al menos un minuto de la contienda política. Y una audiencia media de 13 millones de espectadores auparon al debate al segundo (tercero para algunos medios) puesto de los programas más vistos de nuestra televisión desde 1992. No tengo claro que la política importe en nuestro país, pero el morbo, la contienda y las discusiones nos gustan bastante.

La Comunidad de Madrid fue la región en la que el debate suscitó mayor interés, y el País Vasco fue donde menos seguimiento tuvo. El debate fue visto por alrededor de un 62% de hombres, y fue líder entre la población de 25 o más años. Curiosamente, 45.000 españoles siguieron ¡desde España! el debate por el Canal Internacional de TVE. Yo opté por la emisión de TVE, como el 60% de las personas que siguieron el programa. La cadena pública hizo una cobertura intachable y absolutamente neutral, hasta que llegó “59 Segundos” y las náuseas ante el partidismo de todos los contertulios me obligaron a apagar la tele.

Volví a internet y para vergüenza particular pude comprobar que ElPaís.com había inventado un nuevo verbo: “ensarzar”. Y no contento el responsable con cometer el error en una ocasión, lo repitió otra vez… Además de inventarse el verbo, el titular “Rajoy y Zapatero se enzarzan sobre la inmigración” hubiera quedado más correcto sin el artículo “la”. Pero esto no es lo peor. La edición digital del diario La Verdad, en su apartado dedicado a Elche, cometía hace algunas semanas el mismo increíble error: “PSOE y PP se ensarzan en otra guerra dialéctica por asuntos urbanísticos”. En fin.

Por otra parte y para vergüenza general de la profesión periodística pude comprobar que diez minutos después de finalizado el debate, alguna páginas de internet (como ElPlural.com, de nombre extremadamente irónico), y un poco más tarde algunas televisiones, ya habían hecho públicas algunas encuestas que ortorgaban “una clara victoria” a Zapatero. La mayoría de los medios optaron por apoyarse en supuestos sondeos telefónicos para publicar la victoria del candidato que les venía en gana (algo que repitieron el martes, especialmente los medios favorables al PSOE). Se repetía la vergonzosa portada de La Razón del pasado viernes que otorgó una falsa victoria a Pizarro en su debate ante Solbes. El lunes por la noche, la falta de honestidad de la mayoría de los medios, y la nula validez de todas las encuestas realizadas (que reflejan más la intención de voto que un análisis real del debate) me provocaron más nauseas, y decidí, finalmente, adoptar una posición más horizontal. Buenas noches y buena suerte, claro.

Sobre la TDT (cuarta parte)

Lunes, febrero 25th, 2008

Aquí está la cuarta y penúltima entrega de la serie de textos extraídos de un trabajo universitario sobre la TDT que me sirven, evidentemente, para dar más grosor hasta aún muy joven blog. Las tres partes anteriores se pueden leer en estos links:

Pasado, presente, futuro y divagaciones alrededor de la TDT (1)

Pasado, presente, futuro y divagaciones alrededor de la TDT (2)

Pasado, presente, futuro y divagaciones alrededor de la TDT (3)

Y aquí, sin más, la cuarta parte sobre los canales autonómicos y la excesiva fragmentación:

Pasado, presente, futuro y divagaciones alrededor de la TDT (4)

Lenguas cooficiales y canales autonómicos
Aparte estarían los canales autonómicos y locales, que son muchos y variados. Y, aparte, un sueño de los nacionalistas son las emisiones en todas las lenguas cooficiales, algo que algunas cadenas han empezado a probar, como la Sexta (de cúpula directiva bastante nacionalista) en la retransmisión de sus partidos de fútbol. Por otra parte, es una pena que los gobiernos autonómicos no quieran que otros canales autonómicos puedan ser vistos en sus dominios. Hay que recordar las quejas de la Generalitat Valenciana de que TV3 y los otros tres canales autonómicos catalanes se pudieran ver en su territorio, lo que incluso provocó algunas manifestaciones (manifestarse es otra de las grandes modas junto con la de los proyectos piloto). Recientemente la Generalitat cortó la recepción de dichos canales. Pero yo creo que sería realmente interesante poder ver todos los canales autonómicos en todos los puntos de España. Y con la TDT sería mucho más sencillo de conseguir. Creo que todos saldríamos ganando, tendríamos una mayor oferta para elegir, y además, un mejor conocimiento de nuestro país. Por desgracia todos los políticos aceptan que sus vecinos tengan canales autonómicos, siempre que no intercedan en sus propias emisiones con las que consiguen influir en la opinión pública de acuerdo con sus intereses. Pero si miraran por el bien común de sus ciudadanos, sin duda aceptarían la fórmula “cuantos más canales en más sitios mejor para todos”. Incluso la posibilidad de poder ver todos los canales locales sería una utopía maravillosa de esas en las que ya solamente cree nuestro Presidente del Gobierno.
Excesiva competencia
Cierto es que a la batalla de intereses políticos vendría a unirse el rechazo de las cadenas nacionales. Y cierto es que podría haber conflictos de derechos de emisión (por ejemplo, los partidos de La Sexta se pueden ver en TV3 en Cataluña). Pero las cadenas pronto se adaptarían a la nueva normativa, y todos saldríamos ganando. O tal vez no todos. Está claro que a partir de abril de 2010, la competencia entre las cadenas será feroz. Vocento y Unedisa dedicarán mucho más dinero y esfuerzos a sus canales de televisión a partir de ese momento para intentar arañar algo de audiencia y poder expandir su rango de influencia. Popular TV e Intereconomía seguramente mejorarán mucho sus cifras de audiencia, y sus ingresos, y podrán ofrecer programas de algo más de calidad. Y tal vez las privadas mejoren sus apuestas y comiencen a aprovechar realmente las posibilidades de tener tres canales de televisión al mismo tiempo. Estos cambios en el mercado podrían provocar el cierre de algunas cadenas. Pero puede que esto no ocurra así. Los canales autonómicos y estatales no tienen idea de cerrar sus puertas, salvo que se hunda el país y no quede más remedio que robar todas las cámaras que se pueda y salir corriendo. Antena 3 y Telecinco no han tenido problema en destinar unos mínimos recursos a sus sendos dos canales digitales, y los han mantenido en funcionamiento sin apenas audiencia. En el peor de los casos, mantendrían sus licencias en el estado actual de casi inactividad. Mediapro está acostumbrada a perder dinero desde su nacimiento, así que mantendrá La Sexta y su testimonial Hogar 10 durante mucho tiempo, salvo que la empresa en su totalidad se venga abajo. Popular TV e Intereconomía TV no pueden más que salir beneficiadas del apagón digital, al igual que las cadenas de Unedisa y Vocento, que seguramente no han provocado apenas pérdidas a ambos grupos. Y, sin duda, en el peor panorama posible, mantendrán las licencias que tanto tiempo han tenido que estar esperando… O no. Hay que recordar que algunas iniciativas ya han desaparecido por el camino. A la cabeza me viene, por ejemplo, Quiero TV.
Por otra parte, las plataformas digitales como Imagenio, Digital + y otras no recibirán con gran entusiasmo el apagón digital. De momento Prisa y Telefónica han dado un paso a un lado para hacer una especie de unión entre sus dos plataformas en lo que han denominado Trío Plus. De momento es una oferta y una opción más, como otras que ha maquinado Prisa como su iPlus que junta Digital +, grabador con disco duro y TDT. Por cierto, pronto estos grabadores de TDT con disco duro van a ser imprescindibles. Ahora mismo, con un descodificador normal, solamente podemos grabar un canal de TDT y ver el mismo canal que estamos grabando. O podemos optar por ver otro canal en analógico. Pero cuando no haya canales en analógico, necesitaremos, sin falta, un grabador de TDT, o un segundo descodificador y enchufarlo al vídeo (no he hecho la prueba, pero deduzco que sería posible). El caso es que los fabricantes se han vuelto a salir con la suya, y ya nos están instando a que nos vayamos olvidando de una vez de nuestro vetusto VHS y que vayamos a la tienda a adquirir amablemente un grabador con TDT incorporada.

Recursos para bobos en campaña electoral

Domingo, febrero 24th, 2008

Estando en campaña uno observa con especial sorpresa ciertas manías de algunos políticos, periodistas y anónimos de todo tipo. Simplemente quería recoger y criticar algunos ejemplos.

Iniciar un escrito con una aparente posición objetiva, de neutralidad y de centrismo ante un determinado tema, para luego acabar evidenciando una posición absolutamente parcial y radical, es un recurso un tanto manido. El objetivo de este recurso es dar la sensación de que la opinión del que escribe (o habla) se encuentra en el justo centro, en un equilibrio supremo solamente al alcance de la diosa Justicia y de los que visitaban el Oráculo de Delfos después de comer. Luego, una vez que el lector ha bajado la guardia y que confía en nuestro supremo criterio, le deslizamos nuestro demagogo mensaje sesgado y manipulado convenientemente. Pero que no se note demasiado, que quede claro que en Delfos nos llaman por nuestro nombre: “Oye Paco, ven que te voy a presentar a Apolo y nos tomamos unos chupitos”.

En política, si hablamos de democracias reales, otro gran recurso es el de apelar a la alternancia política de los gobiernos. Eso sí, este recurso debemos utilizarlo solamente cuando el que gobierna no es aquel que merece nuestras simpatías. Seguramente hasta Franco creía que la alternancia política era beneficiosa, aunque fuera cada 40 años. Por supuesto, si pasado el tiempo el que gobierna es el partido al que siempre hemos apoyado incondicionalmente, recordaremos que, como dijimos en el pasado, la alternancia está bien. Pero, por supuesto, no dudaremos en afirmar que consideramos que “no ha llegado el momento” para cambiar de gobierno. Usaremos este mismo argumento aunque nuestro partido lleve catorce legislaturas en el poder.

Otro recurso político que contemplo con especial repugnancia es el de justificar los errores que cometemos con los que otros cometieron en el pasado. Por ejemplo, si Bermejo se alicata el baño con medio Carrara lo justificamos con unos chanchullos que Zaplana hizo en el pasadoo directamente con la Guerra de Irak. ¿No deberíamos denunciar que los dos actuaron de forma indebida en vez de justificar la desvergüenza de Bermejo con la desvergüenza de Zaplana? Deberíamos recordar que la política no es un partido de fútbol en el que esperamos que el árbitro no pite el penalti que cometió uno de nuestros defensas. Que un político (que, recordemos, está a nuestro servicio) cometa una falta debe ser criticado por todos, sea del signo que sea, y no debemos justificarla porque otros en el pasado hicieron cosas peores. Este tipo de argumentos, sinceramente, ofenden a la inteligencia de las personas (de las que disfrutan de inteligencia, claro).

Un cuarto recurso, bastante común en nuestra triste España, es el de sembrar el miedo. Desde el maravilloso spot del PSOE del doberman, la mayor parte de la política de nuestro país se ha centrado en inventarse los desastres que traerá para nuestro país que gobierne el partido contrario a nuestros intereses. Por ejemplo, empujar al Partido Popular hacia la extrema derecha, un concepto que, por cierto, deberíamos revisar para no quedar como unos perfectos ignorantes. Supongo que, a falta de otro tipo de argumentos, a falta de virtudes y de personas preparadas y a falta de méritos propios el recurso que nos queda es evidenciar que si gana nuestro rival bajaremos poco menos que al infierno. Si para sembrar el miedo hay que mentir, lo haremos. Sin problema. Por ejemplo, si para conseguir que los homosexuales voten al PSOE nos tenemos que inventar que Rajoy eliminará el matrimonio homosexual, nos lo inventamos. O, si para conseguir que los catalanes no voten al PP (cosa para la que no hay que hacer muchos esfuerzos) tenemos que inventarnos que Pizarro dijo que prefería una Endesa alemana a catalana, nos lo inventamos.

En fin, hay personas (periodistas y no periodistas) que deberían hacérselo mirar. Creo que deberíamos no exponernos tanto al ridículo tan repetidas veces usando cualquiera de estos recursos para intentar convencer a una persona para que vote a un determinado partido político. No creo que la pasión para pedir un voto u otro sea proporcional a lo que les debemos a estos partidos (que es sencillamente nada). Creo que cada uno puede votar a quien quiera, creo que es absolutamente asqueroso usar argumentos “engañabobos” como los que hoy he descrito. Y creo que es un poco penoso que hablar de política sea un tema tabú para muchos españoles. Desmitifiquemos de una vez a esos ignorantes que nos han gobernado o nos quieren gobernar. Por el bien de todos.

Algo más que puntos de vista

Jueves, febrero 21st, 2008

Hace unos cuantos días hablábamos (plural de modestia) de cómo El Mundo y El País reflejaban sus puntos de vista sobre el Euribor. El primero aseguraba que el índice había alcanzado su mayor nivel desde 2000, y el otro que estaba en su nivel más bajo en el último medio año. Ambos decían la verdad. Hoy abordamos (de nuevo plural de modestia, claro) un caso algo más drástico. El País titulaba de la siguiente manera la visita de Pizarro a Cataluña, donde se reunió con empresarios de aquella comunidad autónoma:

“Pizarro “pincha” en su estreno político ante empresarios catalanes”

Expansión, sin embargo, titulaba así:

“Manuel Pizarro conecta con los empresarios catalanes”

Vaya. Una cosa es destacar unos datos sobre otros, o compararlos de una forma que beneficie a la línea editorial de un periódico, y otra es decir prácticamente lo contrario. Pero nuevamente en el desarrollo de ambas informaciones podemos encontrar matices que conviertan en aceptables ambos planteamientos de una misma noticia. Según el diario de Prisa, Pizarro no tuvo ningún éxito, principalmente porque no consiguió llenar “más de medio auditorio” y porque a su acto faltaron importantes empresarios catalanes. En el último párrafo ElPais.com, casi a regañadientes reconoce que asistieron concretamente 270 empresarios (el 67,5% del auditorio) y que se rindieron al conferenciante. Precisamente este último aspecto es el que destaca Expansión.com, pero en ningún caso se refiere a la asistencia ni menciona las ausencias, que son los principales argumentos que destaca ElPaís.com.

La objetividad es prácticamente imposible en le periodismo, pero un mayor esfuerzo por ser honestos se agradecería. Seguramente resulta más completa la información de la edición digital del diario de Prisa (aparte de más larga) y su sesgo es menor, pero el arrinconamiento a la última línea del éxito de Pizarro con los asistentes, y sus esfuerzos por demostrar que aquella conferencia no tuvo ningún interés, provocan que la noticia tampoco salga muy bien parada en cuanto a honestidad se refiere. Además, en mi humilde (siempre humilde) opinión, es mejor “conectar” con 270 personas, que fracasar ante 400.

Cuando la realidad no es suficiente

Lunes, febrero 18th, 2008

Cuando el ex-jugador del Sevilla Antonio Puerta nos dejó el fútbol español se vio muy afectado. Es evidente que la muerte de Puerta causó un gran impacto porque sucedió casi en directo. Y porque era joven y en cierto modo un héroe al que veíamos doblar inesperadamente la rodilla. Por desgracia, los medios de comunicación vieron, cómo no, un filón, y algunos se volvieron vergonzosamente monotemáticos durante un par de días, mientras al mismo tiempo apenas ofrecían unos pocos minutos referidos al fallecimiento de Francisco Umbral. Pero para los medios hay muertes y muertes. La prensa deportiva supo ver la llamada de este tipo de noticias de “muertos en el terreno de juego” que de repente ocuparon el primer puesto en su agenda y en su selección de noticias. En pocos días varios jugadores perdieron tristemente la vida en diferentes puntos de nuestro planeta. El portero colombiano Calero tuvo mejor suerte y superó una trombosis. Tal vez una noticia menor y que ni siquiera hubiera sido reflejada de haberse producido antes del fallecimiento de Antonio Puerta. Pero la muerte del jugador sevillano estaba muy reciente, y un periodista no dudó en “adornar” una noticia menor para que causara un mayor impacto. Nada mejor que poner un contundente titular: “Calero estuvo a punto de morir”. Vaya, por suerte el portero había salvado la vida por los pelos, había vuelto a nacer ante el milagro de casi volver a la vida. Nada más lejos. En el desarrollo de la noticia podemos leer, por partida doble, justamente lo contrario de lo que afirma tan pomposo titular:

“Una tomografía reveló una trombosis venosa en la axila izquierda de Calero, lo cual significa que un coágulo le había obstruido la circulación en una vena, aunque los médicos consideraron que la misma no ponía en peligro su vida“.

“Aunque su vida no estuvo en peligro, la oportuna decisión de Calero de revelar los síntomas y la acción del médico, posiblemente evitaron una problema mayor en caso de que el portero siguiera su rutina y participara en el partido.”

Vaya, ahora nos dicen que la vida de Calero (por fortuna) no estuvo en peligro. ¿Pero no estuvo a punto de morir?

Es difícil determinar al responsable (o irresponsable) de este intento de que la realidad no te estropee una buena noticia. Es probable que el grueso de la noticia fuera escrito por un periodista de EFE, pero es probable que el titular y el subtítulo sean obra de un periodista de As que cambió el titular original remitido por la agencia española. No lo sabemos, pero es igual. Este artículo debería servir de ejemplo para futuras noticias y futuras tentaciones de exagerar informaciones. Se puede admitir que un periodista ponga un mayor énfasis a la hora de destacar un acontecimiento en un sentido o en otro. Pero no se puede admitir una mentira evidente y menos cuando estamos hablando de algo tan serio como la vida y la muerte.

Sobre la TDT (tercera parte)

Viernes, febrero 15th, 2008

Hoy ofrezco la tercera entrega de “Pasado, presente, futuro y divagaciones alrededor de la TDT”. Las dos primeras partes las puedes leer en:

Pasado, presente, futuro y divagaciones alrededor de la TDT (1)

Pasado, presente, futuro y divagaciones alrededor de la TDT (2)

Y hoy, la tercera parte, sobre los inconvenientes y ventajas del nuevo sistema digital y sobre la oferta disponible hasta el momento:

Pasado, presente, futuro y divagaciones alrededor de la TDT (3)

Inconvenientes y ventajas


La TDT tiene pocos inconvenientes con respecto a la televisión analógica. Sí, hay que comprarse un aparatito como hemos dicho, y su uso es algo más incómodo que el de la televisión normal. Hay que adaptar la antena colectiva y, por último, hay que ordenar los canales en el descodificador otra vez. Y son más que nunca. Ah, y si no se recibe bien la señal, cosa que ocurre en algunos puntos de nuestra geografía, no se ve sencillamente nada, a diferencia de la televisión analógica, que permite ver y oír algo con interferencias.
Ahora analicemos qué ofrece la televisión digital que no ofrezca la televisión analógica. Más calidad de imagen (en el futuro ofrecerá más) y más calidad de sonido y además sonido dual de hasta 5 lenguas y dialectos. Además, alrededor de 30 canales de televisión gratuitos y una decena de radios. Luego está la interactividad, que en nuestro país es toda una leyenda urbana desde que TVE lanzara el Tele-Pick en 1993, de escandaloso precio (30.000 pesetas de entonces) y triste recuerdo. Pero lo cierto es que desde aquel cacharro que sacaba rollos de papel a modo de caja registradora hasta hoy apenas ha habido avances, salvo los rentables SMS de los que hoy en día se abusa. De momento de interactividad nada, así que empezaré comentando los canales.

Una oferta pobre, pero creciente

Descartando los 6 canales nacionales que ya podemos ver en analógico, la oferta es amplia en cantidad y estrecha en calidad. TVE nos ofrece su falso Canal 24 Horas. Falso porque no es un canal de noticias 24 horas al modo CNN, sino porque es en gran parte una repetición incesante del mismo telediario. Luego está Teledeporte, que sí que se acerca más a un canal deportivo 24 horas, y que ha colaborado al proceso de extensión de la TDT con su emisión en exclusiva de un partido de la Premier League todos los domingos. Si alguien quiere ver fútbol en abierto un domingo en nuestro país, tiene que ver Teledeporte o bajarse a un bar. El ente público completa finalmente su oferta con Clan TVE, canal dirigido al público infantil para que al salir de clase no se vea obligado a ver El Diario de Patricia.
Por su parte, las dos principales cadenas privadas poseen dos licencias más de TDT. Telecinco aporta su Telecinco Sport, que compra gran parte de su programación a Eurosport, al tiempo que tapa el logotipo de la cadena europea con un enorme logo verde. Un canal totalmente prescindible, pero en el que poco a poco se está poniendo un mínimo interés. El otro día incluso vi a J.J. Santos presentando un programa en Telecinco Sport y casi me da una embolia. Luego está Telecinco Estrellas, genial para volver a ver Al Salir de Clase o Médico de Familia o series de las que nunca se grabaron más de cinco capítulos. Últimamente han comprado alguna serie americana no emitida antes en nuestro país, lo cual se agradece y se han atrevido a emitir algunas horas diariamente de Gran Hermano, que es otro de los pocos contenidos exclusivos de renombre (junto con el mencionado partido de Premier League) que ofrece la TDT hoy en día.
Por otro lado, Antena 3 nos ofrece Antena 3 Neox y Antena 3 Nova. La primera con refritos para el público juvenil, y la segunda con refritos para el “público femenino y familiar”. Por suerte, la selección de refritos con la que iniciaron su andadura está dando lugar a pequeños y modestos espacios propios de las cadenas, pero aún queda mucho para que se quiten de encima el olor a fritanga.
Prisa, para acompañar a Cuatro, nos ofrece CNN+, que en marzo de 2004 se revolvía por no poder llegar a más personas cuando realizó aquella mítica conexión telefónica con un periodista enviado a la sede del PP de Sevilla. Pero de todas formas, CNN+ es un canal de noticias mejor que Canal 24 Horas, pero que aún tiene mucho que crecer, y a poder ser en una posición ideológica más centrada. También está 40 Latino, de cierta calidad y gran audiencia, acorde al poco gusto musical de nuestro país. A Prisa se le nota una experiencia pasada y presente en televisiones temáticas.
Especializadas en música encontramos también Kiss TV, que si no me equivoco no se ve en todo el país aún. No se pierden mucho los que no vivan en Madrid, aunque su emisora de radio hermana tiene gran audiencia. Pero en ambos casos el repertorio de canciones (de la emisora) y de vídeos musicales (de la cadena de televisión) es ridículamente pequeño.
Mediapro, como acompañante de La Sexta, nos ofrece Hogar 10, que lleva desde el verano en funcionamiento y con programación centrada en la cocina, el bricolage y las series que Televisa (socio de Mediapro) suministre a la cadena. Por el momento, prescindible.
En tercer lugar está Fly Music, nacional, de Vocento, de mayor calidad, de un corte un poco más variado y menos comercial y con programación propia, aunque todavía corta. El grupo vasco también “presume” de su Net TV, cuya programación es testimonial, comprada en su totalidad (o casi totalidad) o suministrada por otras ramas del propio grupo Vocento y de una calidad propia de una televisión local.
Unedisa es el socio mayoritario de Veo TV y Set en Veo. Ambas un poco olvidadas y con programación comprada, en su mayoría a Sony. Veo TV se molesta en ofrecer informativos y algún programa de debate. Mucho por crecer todavía.
Al menos Intereconomía y Popular TV son la esperanza de esta TDT. Auténticas apuestas crecientes, con mucha programación propia aunque de una calidad que aún tiene que mejorar. No son canales espectaculares, pero sí son apuestas sinceras de dos grupos de comunicación con recursos limitados.

La rentabilidad de cualquier manera

Miércoles, febrero 13th, 2008

Desvela, revela o publica hoy en sus últimas páginas el diario El Economista algunas de las cantidades que las cadenas de televisión han obtenido por reportajes o bien falsos o que violaban la intimidad de un famoso. La ley que regula la violación del derecho a la intimidad data de 1982, cuando la prensa del corazón era menor en cantidad y mayor en calidad y decencia. Así que las penas resultantes de esta ley son infinitamente menores que las cadenas obtienen por estos ingresos. Por desgracia esta ley no se ha cambiado y las televisiones (y los “periodistas” que aparecen en ellas) se aprovechan de ello lanzando cualquier tipo de exclusiva sin contrastar y sin reparar en si viola la intimidad o el honor de nadie. El dinero manda. Algunos ejemplos que recoge el diario socio-económico (así se autodenomina) son las demandas que ganó Francisco Rivera Ordóñez a Telecinco y Antena 3 por las que el torero obtuvo 85.000 euros de indemnización. Telecinco y Antena 3 obtuvieron 6,5 millones de euros por estas exclusivas. Otro ejemplo, Pepe Navarro demandó a Telecinco, su antigua casa, y obtuvo la nada despreciable cifra de 270.000 euros. Eso sí, la cadena se embolsó 2,7 millones de euros.

El extenso reportaje de Rubén Esteller y María Domínguez, de dos páginas completas, recoge otro curioso ejemplo en el que el demandante no ganó indemnización alguna. Fue Norma Duval la que demandó a Lydia Lozano por unas declaraciones que hizo en distintos programas de Telecinco. En un primer momento la tertuliana, la cadena y las productoras Atlas y Boomerang fueron condenadas. Pero tras recurrir, el 1 de junio de 2007 absolvió a Lozano porque Duval debía admitir que había vendido cuando había querido su vida privada. Resulta indignante que un juez trague con una argumentación tan demagógica a la que suelen recurrir algunos idiotas en general y algunos “periodistas” del corazón en particular. Una exclusiva es un contrato entre dos partes, en el que una persona o grupo de personas acuerda unos términos con otra persona física o jurídica. Como todo contrato, tiene unos límites. Por ejemplo, si yo firmo una exclusiva en a que permito a una revista a que me haga 6 fotos en mi casa con mi familia y en la que decido contar detalles sobre una antigua relación, eso no debe condenarme para toda la vida. No. En cuanto el periodista haya hecho sus fotos y recogido mis declaraciones, el periodista se irá a su casa para no volver a aparecer en mi vida. Que uno en un momento dado (o en diez momentos dados) venda una parte de su vida no quiere decir que su alma ya sea propiedad del periodista ni de toda la prensa del corazón del país. Debemos desterrar este pensamiento propio de necios de primer nivel, que no saben lo que es un contrato en una sociedad civilizada. Y si lo saben, sencillamente prefieren escudar sus tristes profesiones tras una buena dosis de demagogia que ni ellos mismos pueden tragarse.

En fin, buen reportaje el que ofrece hoy El Economista en sus últimas páginas. Una pena que no ofrezcan cifras de lo que ingresó Telecinco por la demanda que interpuso Al Bano contra la cadena y contra Lydia Lozano cuando la periodista afirmó insistentemente que la hija del cantante italiano seguía con vida. Al Bano fue indemnizado con 270.000 euros y la realización un programa especial en el que recibió disculpas mientras la cadena se embolsaba algunos miles de euros extra. Aquella mentira duró tanto tiempo y llenó tantos minutos de televisión, que seguro que ya es imposible de calcular cuánto ingresó Telecinco y cuántas veces le dio las gracias a Lydia Lozano.

El Mundo y el perfil bajo

Lunes, febrero 11th, 2008

Hoy, curiosamente, el diario El Mundo (esperemos que de forma temporal) decide traspasar la frontera entre el periódico serio y el populista, amarillo o incluso gratuito. Los periódicos que nos suelen repartir en el suburbano acostumbran a usar un estilo cercano, con frases no demasiado largas, con un lenguaje casi coloquial y con titulares campechanos que se pasan por el forro de sus mismísimos toda mínima norma de estilo o incluso gramática.

Hoy El Mundo pisa con fuerza esa zona de cercanía y cutrez, para convertirse en un periódico de a pie, de los que te cuentan las cosas con sencillez, como te las contaría la vecina del quinto. Ahí tenemos ese magnífico titular a tres columnas, que ni tiene verbo ni dice nada ni es noticia, y que es casi más un pie de foto para la imagen de portada que un titular serio. Debajo, la mayor cita que se recuerda que haya aparecido en periódico alguno. En la parte inferior, vemos la foto de Zapatero dibujando innecesariamente una de sus afiladas cejas y una especie de titular encadenado que alarga el primer titular: “Y Zapatero con los suyos”. Novedoso juego el de enlazar titulares. Seguimos sin verbo, y sin sentido, aunque sea fácilmente deducible. Curiosamente ni siquiera se ha usado el recurso de los puntos suspensivos, que seguramente haría más correcta la unión de ambos titulares, pero que sin duda aumentaría la incorrección de la portada. Definitivamente, no se usan puntos suspensivos en titulares serios, pero es la única forma correcta de enlazar dos titulares. Es más, así enlaza hoy el propio El Mundo sus dos editoriales, con sendos titulares encadenados, y con puntos suspensivos en ambos. Para completar el desaguisado, bajo el titular referido al presidente Zapatero ni siquiera hay cuerpo de noticia y nos quedamos exclusivamente con otra enorme cita, plagada de puntos suspensivos que no aporta nada.

El diario Marca puede titular así en portada, o As, o toda la batería de periódicos gratuitos que ensucian los suelos del metro, o un blog. Pero un periódico serio y del nivel y perfil de El Mundo no puede ofrecer una noticia sin noticia, un titular con verbo implícito y de andar por casa enlazado con otro titular de la misma categoría y encima darse una palmadita en la espalda cada vez que se compara con El País.

Más física que química

Miércoles, febrero 6th, 2008

El pasado lunes estrenó Antena 3 su nueva serie “Física o Química” (que no “Física y Química”, como recogieron no pocos medios). Los resultados en su estreno podríamos decir que fueron moderadamente buenos. La serie, que empezó intencionadamente 15 minutos tarde, obtuvo un share del 20%, y 3,6 millones de espectadores, de los cuales solamente el 41% fueron hombres. Con razón. Antena 3, desde “Un paso adelante”, gasta más en duchas que en guionistas. El primer capítulo de “Física y Química” seguramente no defraudó a las quinceañeras que se agolpaban frente al televisor. El primer actor que aparecía semidesnudo lo hacía cuando apenas llevábamos 5 minutos de serie, algo que también habíamos visto en El Internado. Los atributos, cuanto antes se pongan sobre la mesa, mejor, para que luego no haya sorpresas. Más adelante, cómo no, llegaba la clase de gimnasia. Justamente el mismo recurso de El Internado para acabar con una gratuita escena de duchas en la que los actores muestren sus dotes, no precisamente interpretativas. Ahí está la física. Que nadie dude que habrá más clases de gimnasia sin venir a cuento y más gasto en agua y jabón. Todo sea por las hormonas. Y es que Antena 3 sabe que es la cadena más vista de nuestro país en la franja entre los 4 y los 24 años. Lo que los expertos llaman “niños” y “jóvenes”. Es más, en los tramos entre los 25 y los 65 años C.S.I. le ganó la partida al estreno que Antena 3 no había dudado en anunciar a bombo y platillo toda la semana pasada. Los mayores de 65 optaron, cómo no, por La 1. Es evidente que filete de segunda no engaña al espectador más maduro, testigo de mejores solomillos.

“Física o Química” es una serie irregular, con grandes aciertos y grandes tópicos. La negra, el chino, la progre, el macarra, el cabrón, el guaperas, el niño bueno… Los personajes podrían definirse con demasiadas pocas palabras, y eso hace daño a la serie. Los actores ofrecen, en general, un buen nivel (mejor los adultos que los jóvenes), pero sus personajes son algo obvios. Algunas escenas están muy bien construídas, otras son incrogruentes. ¿Por qué hay alumnos claramente de distintas edades en la misma clase? En ocasiones, como en los exteriores (que no son pocos) se ha cuidado medianamente la fotografía. Pero son momentos excepcionales que rompen el estilo (o la falta de él) de todas las actuales escenas de mierda de toda la ficción española. Un rayo de esperanza, nada más.

El humor no es la nota dominante. Hay violencia y soplos de realismo, y ocurren más cosas que en otras series dirigidas a un público juvenil como Los Serrano. Podríamos decir, incluso, que ocurren demasiadas cosas. El capítulo del lunes resultó parecerse demasiado a un capítulo de final de temporada más que de inicio de serie, con un drama que apenas afectó al espectador por el poco tiempo que había tenido para identificarse con los personajes. Sí, la serie consiguió sorprendernos con un suicidio insesperado, pero de una forma facilona y poco emocionante. Para mi gusto, un primer capítulo no es para usar el recurso de la muerte de uno de sus protagonistas. La serie pone el listón muy alto, y para mantener el interés, y con esta tendencia, los guionistas tendrán que ofrecer al espectador una guerra nuclear en la mitad de esta primera temporada. Y encima, la sensación final que queda es que el dolor por la pérdida de uno de los alumnos fue más bien escaso.

En resumen, “Física o Química” es una serie más de nuestra triste ficción nacional, que no ofrece nada nuevo, que tiene unos personajes mediocres, que opta fácilmente por el recurso de la carnaza (reconociendo veladamente su pobreza argumental) y que gustará más a niños, adolescentes e histéricas en general. Nada que no hayamos visto hasta ahora, y nada que no nos podamos perder. C.S.I. tiene poco que temer.

Sobre la TDT (segunda parte)

Martes, febrero 5th, 2008

Hoy continúo, sin más, con aquel trabajo del que hablaba hace unos días. Más sobre la TDT:

Pasado, presente, futuro y divagaciones alrededor de la TDT (2)

Un proceso lento

Lo que sí es cierto es que el español medio (el que tiene talla media) no se acaba de acostumbrar al nuevo aparatito. En mi casa mis progenitores tienen TDT desde hace más de un año. Pero el caso es que rara vez usan el descodificador. A pesar de que mi padre hace algún tiempo se dio el capricho de tener un televisor de esos planos y grandes (de plasma o lava o cristal líquido o materia oscura), que vienen acompañados de mesas modernas y normalmente horribles, insiste, inconscientemente, en no encender el descodificador. Supongo que, aunque inconscientemente desaprovecha la calidad del televisor, el hecho de que acceder a la TDT sea un proceso más largo es lo que le echa para atrás. Lo más cómodo es elegir lo que vas a ver de una sola pulsación. El proceso de encender la tele y un aparato después es al menos el doble de largo y costoso que el acto original. Y uno cuando se sienta en el sofá no está para hacer grandes esfuerzos. ¿Dos pulsaciones? ¡Sí, hombre! Y luego querrán que pongamos los veintitantos canales en un orden lógico. Por cierto, mis padres siguen teniendo los canales desordenados y para encontrar un determinado canal, hay que hacer actos de adivinación. El caso es queda mucho aún para que nos acostumbremos a coger dos mandos al mismo tiempo, aunque este problema se solucionará con los televisores que incorporan descodificador. Pero aún no ha pasado ninguno por mis manos ni mi salón.

Pero bueno, para luchar contra esta lenta implantación de la TDT, las empresas más interesadas han hecho promociones para regalar un descodificador o para rebajar su ya de por sí mínimo precio. Basta recordar que El Mundo realizó hace un año una de estas promociones con la esperanza de acelerar el proceso de cambio y con la ilusión (de ilusos) de que alguien viera su Veo Televisión (algo que no consiguen ni con su porno “blando”). Y yo sí que “veo televisión”, pero cualquier otro canal. Chistes fáciles aparte, el Gobierno también está echando una mano para que la gente “se haga digital”. Se ha nombrado un nuevo presidente de Impulsa TDT y se ha “endurecido” sus campañas de promoción de la TDT, y el lema que usa actualmente constituye casi toda una amenaza: “Porque dentro de unos meses, sin TDT no podrás ver este canal”. Palabras mayores. Amenaza, acompañada de la expresión “dentro de unos meses”, que siempre es confusa y aumenta el pánico más fácilmente. Mientras aparece en pantalla a un tamaño microscópico la fecha concreta del apagón analógico. Y para completar un gran despliegue de artimañas típicas de anunciantes, las campañas giran en torno a Ramón “El Lento” y Carmen Gutiérrez que es la vecina que siempre se entera la última de todo. Dos personajes a los que nunca querríamos parecernos. ¿Serán ellos los últimos en tener TDT o seremos nosotros?

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