Archive for the ‘Prensa escrita’ Category

‘La Gaceta’ lo había adelantado

Domingo, septiembre 5th, 2010

Tengo que dar mi enhorabuena a La Gaceta, el periódico de Intereconomía. Estaremos de acuerdo en que está lejos de ser el periódico más objetivo que existe, pero es evidente que saben lo que venden y a qué público se dirige toda la información que da el grupo, ya sea por televisión, radio o prensa escrita. Por desgracia, esta falta de neutralidad (o de búsqueda de la misma) afecta a la credibilidad de sus no pocos reportajes de investigación. Desde el principio, el periódico dirigido por Carlos Dávila ha ofrecido exclusivas más o menos trascendentales que les han permitido obtener unos buenos resultados de ventas en un mercado especialmente saturado como el de los periódicos conservadores o con una línea editorial cercana a lo que conocemos por centro-derecha. Entre las noticias que han permitido a La Gaceta desmarcarse de sus competidores hoy hay que destacar el tiempo que llevaban anunciando que ETA anunciaría muy pronto una nueva tregua, algo que ha sucedido hoy.

No recuerdo desde cuando el periódico del grupo conservador llevaba adelantando lo que hoy ha sucedido, pero ya el 9 de marzo de este año, Alberto Lardiés publicaba una extensa pieza titulada El Gobierno espera que ETA anuncie una “tregua permanente verificable que ocupaba gran parte de la portada del periódico. Desde entonces ha habido más exclusivas al respecto. En los últimos días La Gaceta ha confirmado la tregua después de que el Gobierno retirara la escolta a varios ex cargos públicos amenazados por la banda, lo cual también confirmaba que Gobierno y ETA habían pactado lo que hoy ha sucedido. Solamente el periódico de Dávila dio a este hecho la importancia que merecía. Antes, el día 28 de agosto, el periódico ofrecía un editorial titulado “Tregua-trampa de conveniencia” en el que se apuntaban algunas claves de los trapicheos entre el Gobierno y la banda terrorista. Alberto Lardiés volvía a firmar ese mismo día otra información en la que anunciaba una tregua en los próximos días, concretamente para mediados de septiembre. No acertó del todo, pero por poco.

Sin duda La Gaceta ha ofrecido más adelantos al anuncio que hoy ha hecho ETA, pero estos ejemplos sirven para ilustrar la buena labor de investigación que realiza el periódico de Intereconomía, que se ve empañada en su credibilidad por una línea editorial algo extrema y a veces no del todo rigurosa. En cualquier caso, hoy tienen razones para estar contentos. Enhorabuena.

El sufrimiento de Corbacho

Sábado, septiembre 4th, 2010

Celestino se va después de dos años de duro trabajo. Es para celebrarlo. La gestión del ex alcalde extremeño (otro catalanista de mentira) de Hospitalet del Llobregat ha sido nefasta. Dudo mucho que haya salvado realmente un solo puesto de trabajo en los dos años y medio que ha aguantado en el cargo. El Periódico de Aragón recoge hoy las últimas declaraciones de Corbacho, de camino a Barcelona, la que será su próxima residencia (Dios quiera que definitiva). Nos cuenta Albert Ollés que Corbacho lleva yendo a la Ciudad Condal todos los fines de semana desde que está en el cargo, lo cual sin duda habrá sido muy positivo para su total entrega en su gestión como ministro. Así lo cuenta Corbacho:

“He sido un clásico del tren del viernes a las tres de la tarde en dirección a Barcelona y el de las 17.00 horas del domingo hacia Madrid. Cada vez se fue acentuando más la sensación de que estaba de paso y el deseo de volver a la política activa catalana.”

Perfecto. Hemos tenido durante 30 meses a un tipo que se sentía de paso y que apenas estaba encargado de la nada importante tarea de facilitar el trabajo a los españoles. La desfachatez al aceptar el cargo, si sabía que estaba de paso y que le habían convertido en ministro a él como podrían haberlo hecho con un chimpancé, es importante. La desfachatez al reconocerlo, ahora, tampoco tiene desperdicio. “A mí me llamaron, pero yo no quería”, parece querer decir nuestro saliente ministro.

Por desgracia, tiene tiempo para seguir haciéndose la víctima:

“Ha sido un periodo de una intensidad tremenda. He estado en el centro del huracán y no le deseo a nadie algo tan duro como lo que he sufrido luchando contra la peor crisis en 80 años.”

Durísimo. Durísimo ha debido ser trabajar de lunes a viernes un número indeterminado y variable de horas, con trochicientos asesores a su espalda ayudándole a realizar un pésimo y lamentable trabajo, con todo pagado y con todo hecho y con un sueldo de escándalo del que no ha merecido ni el primer euro y que, para colmo y desgracia de los españoles, será vitalicio, como el de todo buen o mal ministro. Pero Celestino, ha tenido que ser una experiencia terrible y nada comparable con los millones de personas que se han quedado en el paro o que han perdido sus casas. Nada comparable con el centro del huracán en el que Corbacho ha vivido. Pobre.

Nuestra particular princesa del guisante, lejos de cerrar su miserable boca por decencia, sigue teniendo tiempo antes de coger el tren para contar su pesadilla particular:

“Me ha tocado sufrir mucho en silencio. El primero que tenía que leer cada día en el móvil a las ocho y media de la mañana las cifras del paro era yo, y a mí me correspondía hacerles frente.”

Como si tuviera hemorroides, pobre, ahí aguantándose en silencio. Un sufrir a todas horas.

¿Eres tú, Presidente?

La cosa sigue y adquiere un sentido extraño, ridículo  y hasta incómodo:

“Pero siempre me sentí apoyado por el presidente, con el que mantengo una relación personal muy cordial, como me demostró en la conversación que mantuvimos el pasado 20 de agosto, cuando le comuniqué mi decisión de irme. Su respaldo ha sido especialmente importante desde la discreción, cuando sonaba el teléfono con un número desconocido y aunque ya sabía que era él le preguntaba, ¿eres tú, Presidente? Esos 15 minutos de charla eran muy reconfortantes.”

“¿Eres tú, Presidente?” ¿Pero qué coño es este pasteleo de necios? No, si se harían carantoñas y se harían mimos, y discutirían para ver quién colgaba primero: “Cuelga tú Celestino. / No, cuelga tú José Luis, que a mí me da la risa”. Pero Corbacho tiene mucho más amor que dar a su nuevo jefe e inspiración:

“Mi vida ha transcurrido de una forma paralela a la de Montilla, que siempre ha sido un referente para mí. Tras cuatro años de acción de gobierno su proyecto merece ahora el máximo apoyo para que tenga continuidad de futuro, y así se lo hice saber cuando nos reunimos el 4 de agosto para trasladarle mi ilusión. Le dije: “Pepe, ahora que toca arremangarse quiero estar ahí contigo”.”

“Quiero estar ahí contigo”. Este tipo demuestra que es caramelo concentrado y que hasta ahora no se había “arremangado”. Qué forma tan sutil de admitir que se ha pasado dos años tocándose su dulcísima entrepierna hasta que le ha llegado la hora de ir con su nuevo amor. Por no hablar del problema de los referentes. Uno puede tener de referente a Winston Churchill, a Albert Einstein, a Juan Pablo II, a Nelson Mandela… pero Corbacho tiene de referente a José Montilla, con un par. Reconozco, en cualquier caso, el paralelismo del que habla Corbacho entre el President cordobés y el propio ministro extremeño: ambos son “inmigrantes”, estúpidamente catalanistas y ambos carecen de estudio alguno conocido.

Corbacho deja caer en la muy oportuna entrevista de Albert Ollés que hace un mes que había decidido dejar el cargo y que nos hemos enterado ahora. Que lo había decidido él y no Zapatero (lo pongo bastante en duda), y que, supuestamente, estuvo poniéndole los cuernos con Montilla a (¿eres tú?) Zapatero un par de semanas antes de comunicarle su decisión de abandonar el Gobierno.

Espero, por el bien de los españoles, que Corbacho no vuelva a Madrid. Que se olvide de Zapatero y de sus reconfortantes charlas en las que hacerse mimos ambos, y que se centre en el flaco favor que le va a hacer a ese personaje de referencia que es Montilla al unirse a su candidatura. Es el final del peor Ministro de Trabajo imaginable. Ya ha pasado todo, Celestino.

Contexto y matices

Martes, julio 6th, 2010

Ni me voy a molestar a entrar a opinar sobre la nueva Ley del Aborto. Es una decisión personal y particular, que solamente implica a las conciencias de las personas que eligen ese camino plagado de incertidumbres. La nueva norma da más libertad al ciudadano, pero sigue dejando al hombre (que algo tiene que ver en esto) en un papel carente de decisión. Queda mucho todavía para que el Ministerio de Igualdad merezca dicho nombre.

El caso es que algunas Comunidades Autónomas gobernadas por el PP han mostrado ciertas reticencias a asumir la nueva normativa. El periódico Público ofrece hoy en portada unas declaraciones del presidente de la Región de Murcia:

“No hay razones para acatar la ley” titula el diario de Mediapro. Lo cierto es que Público ha extraído, con cierta mala baba, unas pocas palabras de unas declaraciones de Ramón Luis Valcárcel algo más largas:

“Nosotros… hemos mantenido, como ustedes bien saben… en nuestros criterios que espero prosperen en las Cortes, que es donde tienen que prosperar. Y por lo tanto, seguiremos en las enmiendas que hemos planteado, seguiremos buscando las vías jurídicas que, desde luego, en ellas estamos, y a partir del momento, cuando se haya resuelto todo ya veremos a ver qué es lo que se hace. De momento no hay razones para acatar lo que todavía no está en su punto y final”.

Llamativa la diferencia entre lo que dice realmente Valcárcel y lo que recoge Público, que parece una frase propia de la Segunda República. En el periodismo está permitido todo. Pero, dentro de una norma moralmente aceptable, está permitido incluir las palabras que dan contexto y sentido a una frase. En este sentido, el titular que ofrece el diario progresista, es aceptable. Pero sin duda, por desgracia, cambia totalmente el sentido de lo que dijo el presidente murciano, que introdujo tantos matices como pudo, que el periódico decide obviar en su portada, buscando un efecto de espectacularidad, absolutamente legítimo, claro. Pero, como siempre, hay que tener cuidado con lo que se escribe y se lee en los medios entre unas comillas.

Más políticos y más tragedias

Martes, junio 1st, 2010

Obama se ha unido al grupo de políticos que hacen gestos vacíos para proteger su imagen tras una tragedia de la que los ciudadanos les van a culpar a él y a Dios. Lo cierto es que había hecho ya muchos gestos de cara a la galería hasta ahora. Su propia elección es la más vacía de contenido en la historia de la política reciente. Es un presidente aupado por su color de piel y su desastroso predecesor, marcado por premios inmerecidos e inundado de posteriores gestos vacíos. Compensado todo ello por un carisma notable y una voz y una imagen perfectas para nuestra era consumidora de iconos más que de conceptos racionales.

El presidente norteamericano se une al grupo de políticos que realizan una serie de gestos de cara a la galería para tranquilizar a unos ciudadanos asolados por una tragedia. Obama pasó por Grand Isle (en el Golfo de México) para comprobar la situación del lugar tras el derrame de petróleo producido por el accidente de una de las plataformas petrolíferas presentes en la zona. Varios periódicos norteamericanos eligieron esta foto para sus portadas, que también ofrecía la versión digital de El Mundo:

Vemos a Obama agachado, a pie de playa, jugando con una bola de chapapote, según reza el propio titular de ElMundo.es. ¿Qué comprueba Obama?. ¿La densidad del crudo?. ¿Si está caliente, frío, duro o blando?. ¿Cómo de afectada está la arena? ¿Está empezando a limpiar la playa cuidadosamente, va a ir poco a poco y va a necesitar toda la tarde?

Hasta aquí la parte de ficción y la realidad en el titular: Obama promete triplicar la ayuda para contener el vertido de petróleo. La tranquilidad vendida de dos maneras: los gestos vacíos de los políticos y los cheques multimillonarios a cuenta del dinero del contribuyente. Triplicar la ayuda, y si hace falta cuatriplicarla o quintuplicarla. Eso sí, que no digan que aquí no rascamos bola… de chapapote.

Y sin salir de EEUU, volviendo al pasado, recordemos la tragedia del huracán que pasó furiosamente por Nueva Orleans y cómo la vio Bush, desde el avión:

Vean ese claro gesto de preocupación del ex presidente desde el Air Force One. Por supuesto, con fotógrafo presente que sea testigo de tan importante y trascendental momento para todos los habitantes de la ciudad sureña. ¿De qué sirve que Bush vea lo inundada o dejada de inundar que está Nueva Orleans desde el aire? De lo mismo que Obama rasque una bola de chapapote: la imagen como engaño, el engaño como imagen.

Fruta madura

Lunes, febrero 15th, 2010

Cayo Lara vuelve a las andadas. Si hace unas semanas me sorprendía ante la desvergüenza del líder de IU (republicano hasta su comunista médula), al pedir al Rey que interviniera en el caso Haidar, esta semana las aguas han vuelto a su cauce habitual. De nuevo el Rey debe dejar su trono, y es cuestión de tiempo que lo haga. En una entrevista concedida al diario La Gaceta, del grupo Intereconomía, Lara afirma que “La Monarquía caerá como fruta madura”. Es probable sí. Todo tiende a un fin o,  como diría un entrópico, “todo tiende al caos”. Justo como IU. A esta última machada para hacerse el guay y el moderno, Lara ha añadido hoy mismo que la Constitución “no le da competencia al Rey para que se erija en árbitro” de un posible acuerdo entre PSOE y PP en cuestiones económicas. Ya saben, eso que se lleva mucho ahora de arrimar el hombro, que debemos entender como un mensaje al PP para que deje de hacer oposición a un Gobierno seriamente debilitado. ¡Con la poca que hace!

A este descubrimiento que alumbró Lara esta misma mañana sobre las funciones y competencias de nuestro monarca, tras horas y horas de sesudo estudio de viejos códices y manuscritos, el líder de IU añadió otras obviedades de gran calado: “La iniciativa del jefe del Estado es una decisión buenista que queda muy bien” o “Acepto la posición del Monarca como una cuestión buenista que no va más allá”. Claro. Tras dejar su real obsesión aparcada un rato, dio lecciones de economía revelando que la solución a la crisis es aumentar el intervencionismo del Estado. Cabe recordar lo exitosas que han resultado las recetas comunistas en materia económica en todos los países en los que se han aplicado, ya sean las prósperas Cuba, Vietnam o Corea del Norte o las antiguamente grandes potencias Bulgaria y Rumanía.

Es curioso que este individuo le advierta al Rey que no se meta donde no le llaman (y que a ver si se va de una vez) justo unas semanas después de reclamar su colaboración mediadora en el caso Haidar, que tan previsible fin tuvo. Éste es el absurdo de Cayo Lara, el que un día pide al Rey que intervenga en un tema político, y al poco le recuerda que la Constitución no le da compentencias para otra cosa que no sea sonreír. Con estos absurdos lógicos a los que el líder de IU nos viene acostumbrando, es probable que también caiga de su cargo como fruta madura. Desde luego, una cosa es segura: la Monarquía sobrevivirá a Lara por muy bien que le vayan las cosas en esta empobrecida España.

Sesgando un poco

Domingo, febrero 14th, 2010

Titular pricipal de El País del sábado 13 de febrero: “El PP impide el pacto de Estado al exigir rebajas de impuestos”.

Versión alternativa para público no fan del Gobierno: “El PSOE impide el pacto de Estado al negarse a rebajar los impuestos”. Es mejor no ir al quiosco.

Pantomima de portada

Martes, diciembre 15th, 2009

Los periódicos de corte más conservador y El Mundo recibieron con duros calificativos la consulta separatista (o independentista o soberanista) celebrada ayer en unos cuantos pueblos catalanes. Veamos:

Para el diario El Mundo las votaciones fueron una mascarada: La mascarada de las consultas da impulso a los separatistas”.

Para ABC una pantomima: La pantomima de las consultas soberanistas sólo logra una participación de menos del 30%”.

Para La Razón fue, directamente, ridículo: “Ridículo independentista en Cataluña: en el referéndum no votó ni el 30%”.

Para La Gaceta fue una coña (¿?): “Sólo el 28% se aviene a la coña independentista del PSC y sus aliados”.

Más benévolos fueron El País, Público y los periódicos catalanes. Y especialmente satisfechos se mostraron los medios más independistas, especialmente Avui, que presumió de los resultados ignorando la escasa acogida que tuvo el acto.

Pantomima, mascarada, ridículo y coña. Probablemente todos los adjetivos estén justificados, si consideramos que lo único que se realizó fue una consulta sin validez para absolutamente nada, en la que participaron menores de edad, inmigrantes, personas que pasaban por allí y votantes que portaban un DNI de nacionalidad catalana, con el mismo valor legal que el carnet del Círculo de Lectores. En resumen, que ayer pudo votar casi quien quiso (incluso un par de veces si vino a cuento), en municipios de corte claramente independentista y sin ningún control externo a la propia organización del acto. Acto ilegal, por cierto. Pero la ilegalidad, que es el sambenito que lleva adherida la consulta a su inutilidad, no debería ir más allá del uso de instalaciones públicas para votar. Porque, aunque yo no le veo mucho sentido, cada uno puede pasar la tarde del domingo como buenamente quiera: bajando al cole para dar su voto en una votación ficticia o quedarse en casa jugando al Monopoly con dinero igualmente ficticio. Por ejemplo.

El resultado de apoyo a la independencia de Cataluña fue tan aplastante como previsible. La pregunta concreta a la que tuvieron que contestar esta vez fue “¿Estás de acuerdo en que Cataluña sea un estado de derecho, independiente, democrático y social, integrado en la Unión Europea?”. Una pregunta especialmente ficticia a la que debieron añadir “en la que todos sus ciudadanos sean ricos, felices y dichosos”. Ahora no pensarán los independentistas que esta pantomima (como decía ABC) inútil presione a algún organismo o institución en algún sentido en favor de sus intereses. No creerán que Cataluña hoy es menos España que ayer, o que el cava hoy tiene más burbujas que el jueves o que Xavi juega mejor que la semana pasada. Sin aspavientos, es bueno tener presente que este referendum es tan vinculante como la encuesta de un periódico. Lo sabíamos todos, los que fueron a votar y los que no.

Pero, precisamente por lo estéril del referéndum, lo que me preocupa es la tremenda importancia que le han dado la mayoría de los periódicos (y medios) nacionales a un acto que debió ser anecdótico, y con el que solamente pudo competir por espacio en las portadas la agresión a Berlusconi. Si damos la máxima importancia a una consulta ilegal, sin ninguna validez efectiva, y que solamente tiene el objetivo de erosionar la estabilidad en la cohesión territorial y la convivencia de España, estaremos haciendo un enorme favor a aquellos a los que estamos criticando. Demasiadas portadas ofrecieron los medios nacionales, demasiados adjetivos exaltados, demasiadas columnas indignadas. Demasiada repercusión para los que juegan con una democracia a la carta. La próxima vez no les demos lo que quieren.

De miradas y asesinos

Martes, diciembre 1st, 2009

No podía pasar de mencionar una de las más desafortunadas meteduras de pata de nuestra historia periodística reciente. El fallecimiento de la niña de tres años Aitana, y la condena previa del novio de su madre por parte de todos los medios de comunicación y de todos los españoles medianamente informados, ha terminado con los huesos del acusado en el hospital. Diego, que pasó de violador y asesino, a únicamente asesino y a inocente en una semana frenéticamente kafkiana, ha merecido las disculpas de todo nuestro piramidal periodismo en el que si una agencia comete un error, una noticia falsa recorre todos nuestros periódicos y cadenas de televisión y radio.

Inevitablemente todos los medios de comunicación condenaron al joven de 25 años, haciéndose eco de la cobertura que EFE dio al suceso. Es probable que algunos de ellos hicieran las comprobaciones e indagaciones pertinentes para valorar la noticia, y que llegaran a las mismas conclusiones. Si los médicos emiten un informe en el que hay un culpable de asesinato y violación determinado, no se puede pasar una noticia tan jugosa. Si bien los medios de comunicación no pueden esperar a que las personas sean juzgadas, al menos deben mantener la presunción de inocencia de las mismas mientras sea necesario. Y muchos medios no lo hicieron. Tampoco tuvieron la precaución de no convertir a los médicos en forenses.

Tampoco se replantearon la noticia después de que, hacia la una de la tarde del viernes 27 de noviembre, un informe confirmara que la niña no había sufrido abusos sexuales, y dejara en evidencia las conclusiones iniciales del médico que inspeccionó a la pequeña. Para hacer mayor la negligencia médica, era la segunda vez que Diego llevaba Aitana al centro de salud, pero en una primera visita los médicos consideraron que todo iba bien y que la niña no tenía nada grave como consecuencia de una caída en el parque, que finalmente acabaría con su vida.

Pero, volvamos a lo periodístico. La profesión ha quedado algo en entredicho. Estamos deseando dar borrón y cuenta nueva, aunque ha habido algo de autocrítica que se agradece y da credibilidad. No puedo estar de acuerdo con lo que publica, a toro pasado, Rubén Darío García León en EFE (precisamente) que dice:

“Ahora, nadie reconoce que ha cometido error alguno. Ni desde los medios de comunicación ni desde la profesión médica, ni desde la clase política. Silencio. Si en un principio faltó moderación y capacidad para esperar los resultados, ahora … tal vez el corporativismo, tal vez la vergüenza, posiblemente …”

Los medios han tirado algunas piedras sobre sus tejados, que admito que seguramente deberían haber sido monolitos y no cantos rodados. Pero, no es por ser corporativista (este blog es de todo menos eso) la aparición de la noticia era inevitable, como decía, y la precipitación era, y es, característica propia e inseparable del periodismo actual. Lo que me preocupa son los modos. La “moderación” de la que habla García León en EFE. En televisión se ha hecho amarillismo hasta los límites sospechados y habituales. Más sorprenden en prensa escrita portadas como las de ABC, del pasado sábado 28:

Entiendo que usar el término “presunto” hubiera estropeado un buen titular que puede llevar a vender cuatro ejemplares más a cuatro morbosos que pasen por el quiosco. Pero en la medida en que se fastidia el titular y se pierde en espectáculo, se gana en honestidad periodística. Pero en el diario de Vocento, probablemente inspirados por la terrible, despiadada y enferma mirada de Diego, prefirieron tirarse a la piscina, sabiendo que en estos casos casi siempre hay agua. el subtítulo tampoco desmerece: “Tenerife llora la muerte de Aitana, que no superó las quemaduras y golpes propinados por le novio de su madre“. De nuevo obviamos la presunción de inocencia, por el bien de la información. Solamente en el pie de foto el periódico se lava las manos (“que presuntamente acabó con la vida de la pequeña Aitana”, cuando centímetros más arriba el medio ya ha sido juez y verdugo de este sinvergüenza. Exactamente como si en un vehículo nos pusiéramos el cinturón de seguridad cuando vamos a aparcar.

La mayoría de los periódicos no llevaron este suceso a su portada, y si lo hicieron fue de forma bastante discreta. Tal vez por dudas o tal vez por desinterés. En mi opinión, esta noticia solamente puede ser una de las destacadas en portada desde el amarillismo, o desde el regionalismo. Casi todos los periódicos canarios llevaron a sus portadas del sábado la foto de Diego esposado. El periódico Canarias 7 fue el más duro: “Una brutal paliza mató a Aitana“. Aparte del titular, añadía algo desconcertante:

“Aitana no se cayó de un columpio. Los golpes y las quemaduras que tenía se las provocó supuestamente Diego P.V., el novio de su madre. Así lo reconoció ante la Guardia Civil de Santa Cruz de Tenerife y lo que siempre negó fue que agrediera sexualmente a la niña. El juez le tomó ayer declaración durante varias horas y ya de noche decidió prorrogar su detención”.

Por suerte, tras la publicación de esta información que se ha demostrado evidentemente falsa, el periódico isleño no se ha escondido y ha abierto un cierto debate en el que no han faltado buenas dosis de autocrítica. Entre los periódicos del archipiélago, La Provincia dio una menor relevancia al suceso y ofreció un titular mucho más comedido y contrario a las versiones anteriores: “Los informes descartan el abuso sexual de la niña muerta en Arona y el marido de la madre [lo] niega todo“. ¿Cómo un periódico puede llegar a publicar que Diego admitió el maltrato y otro justo lo contrario? Es difícil saberlo.

Juan Manuel de Prada, en el propio diario ABC, da algunas claves que van más allá de lo que él define como “concatenación de errores médicos, policiales y periodísticos”:

“Pues sólo una gangrena enquistada en el subconsciente social puede explicar que unos médicos, ante el examen de una niña que acaba de sufrir un accidente, diagnostiquen que ha sido sometida a vejaciones; sólo una gangrena enquistada en el subconsciente social explica que los interrogatorios policiales hayan querido confirmar tal diagnóstico; sólo una gangrena enquistada en el subconsciente social explica que los medios de comunicación, con desprecio de los códigos deontológicos que deben regir la pesquisa informativa, hayan dado por demostrada la culpabilidad del joven, dedicándole sus vituperios y anatemas; y sólo una gangrena enquistada en el subconsciente social explica, en fin, que la masa cretinizada necesite encontrar chivos expiatorios sobre los que volcar sus figuraciones más escabrosas. La autopsia practicada al cadáver de Aitana ha servido para exculpar al joven sobre el que irresponsablemente se había arrojado el baldón; pero al mismo tiempo ha servido para descargar ese baldón sobre una sociedad enferma, convertida por la propaganda oficial y la histeria mediática en una manada de bestias carroñeras prestas a abalanzarse sobre cualquier reclamo.”

Es higiénico y necesario que los periódicos, por sus propias firmas editoriales o a través de la libertad que otorgan a sus columnistas, ofrezcan buenas dosis de autocrítica y sentido común. Hay algo de luz cuando los medios dan la cara. Solamente falta que una sociedad adormecida comprenda sus muchas debilidades y no mire hacia otro lado cuando, alentada por unos medios de comunicación torpes y torticeros, es capaz de condenar por la mayor de las vilezas a un hombre inocente. Hoy la mente y el cuerpo de Diego reposan en el hospital, mientras un país entero le pide perdón y se avergüenza de sus miserias morales y de sus histerias colectivas.

Las consecuencias

Domingo, noviembre 29th, 2009

Ayer en un acto masajeo propio de los partidos políticos, y dentro del marco de la campaña del PSC “Construimos Catalunya” , el presidente de la Generalidad de Cataluña,  José Montilla, aseguró que defendería el Estatuto y su constitucionalidad “hasta las últimas consecuencias“. Una frase muy democrática.

Hoy El Mundo abre (en exclusiva) con lo que todos intuíamos:

 El Mundo nos revela que el PSOE poseía el texto antes de que se publicara, y antes de que llegara siquiera a buena parte de los 12 periódicos que finalmente lo publicaron. La espontaneidad con la que había surgido el editorial (prácticamente se les ocurrió junto a la máquina de café) de la que presumían en El Periódico y La Vanguardia queda absolutamente en entredicho. En el mejor de los casos, los periódicos remitieron el texto al PSOE antes de publicarlo, probablemente, para pulsar su opinión o para que corrigieran las faltas. En el peor de los casos fue sugerido (tal vez redactado) por la Generalitat o incluso por Moncloa que necesita, forzosamente, al PSC contento. Los tentáculos de la política entran en las redacciones de los medios, y los periódicos se convierten en la voz de su amo a cambio de unos cuantos millones de euros en subvenciones que garanticen su triste existencia. Como ha dicho Montilla “hasta las últimas consecuencias”.

La dignidad impuesta

Viernes, noviembre 27th, 2009

Doce periódicos catalanes publicaban ayer un editorial conjunto titulado “La dignidad de Catalunya” acerca del Estatuto de Cataluña que debe aprobar o cercenar el Tribunal Constitucional. Algunos publicaron el texto en castellano y otros en catalán (dependiendo del idioma habitual del medio), aunque en todos la palabra “Catalunya” aparece en catalán, como suele ocurrir con términos como “Generalitat” o “Consell”. No sé por qué no hacemos lo equivalente con instituciones o ciudades norteamericanas o de Finlandia, por ejemplo. Algún día tal vez encuentre la explicación.

El caso es que el texto primero considera deslegitimado al Alto Tribunal, en el cual cree que hay “posiciones irreductibles” (solamente son irreductibles las que no les interesan, por supuesto) y lamenta que se esté debatiendo sobre un Estatuto que está refrendado por los ciudadanos y por lo tanto ya es válido. Finalmente termina con una velada amenaza:

No estamos ante una sociedad débil, postrada y dispuesta a asistir impasible al menoscabo de su dignidad. No deseamos presuponer un desenlace negativo y confiamos en la probidad de los jueces, pero nadie que conozca Catalunya pondrá en duda que el reconocimiento de la identidad, la mejora del autogobierno, la obtención de una financiación justa y un salto cualitativo en la gestión de las infraestructuras son y seguirán siendo reclamaciones tenazmente planteadas con un amplísimo apoyo político y social. Si es necesario, la solidaridad catalana volverá a articular la legítima respuesta de una sociedad responsable.

El editorial comete algunos errores y varias imprudencias. De entrada, olvida que no solamente el Partido Popular ha recurrido este Estatuto. También lo han hecho el Defensor del Pueblo y varias comunidades autónomas (tres de ellas gobernadas por el PSOE). Tampoco recuerda que el Estatuto, aunque democráticamente refrendado, solamente fue aprobado por un 36% de la población catalana.

Tampoco tiene mucho sentido quejarse de una sentencia que aún no ha sido dictada, aunque el texto declare no desear “presuponer un desenlace negativo” y asegura que confía en “la probidad de los jueces”. Precisamente la presunción de un desenlace negativo (negativo para sus intereses) es la que da sentido a este editorial. También es contradictorio que declaren confiar en la honradez de los jueces, cuando párrafos antes han ofrecido una recopilación de argumentos para justificar que la legitimidad y validez de los jueces era nula. ¿En qué quedamos?

Lo mejor de este asunto es que si el Tribunal Constitucional aprueba finalmente el Estatuto en su totalidad, siempre podremos decir que no estaba legitimado para hacerlo. ¿No?

Yendo a lo exclusivamente periodístico, a mí me parece bien que doce periódicos catalanes se pongan de acuerdo en publicar un mismo editorial. Pero que no lo hagan enarbolando la bandera de la libertad de expresión, sino más bien la de todo lo contrario. El editorial es el texto más importante y representativo de la línea editorial (precisamente) de un periódico. Es el contenido (teórico) de los valores, ideales y valoraciones concretas de la redacción de un periódico sobre determinados asuntos. Es allí donde el periódico, como medio, se moja e instaura sus bases. Si toda la prensa escrita muestra exactamente la misma postura sobre un determinado tema, el lector está atrapado por un único punto de vista en el que ni siquiera entran matices diferenciadores. Un mismo editorial, un mismo texto, las mismas conclusiones, los mismos pensamientos. Con este tipo de iniciativas uno no puede evitar pensar que sobran periódicos, puesto que al lector le da igual uno que diez.

Por suerte ni Avui, ni La Vanguardia ni El Periódico, ni sus redactores y directores, realmente tienen la misma visión sobre este asunto. Pero, aunque la pluralidad de la prensa catalana es evidente, como en casi toda la bazofia nacionalista, lo que importa es el dinero. La Generalitat concederá en 2010, 28 millones de euros a los periódicos catalanes en forma de subvenciones, y repartirá 70 millones en publicidad. Así que, cómo no apoyar un texto que concuerda a la perfección con el pensamiento del Gobierno de Cataluña. ¿Cómo arriesgarse a quedar fuera de la corriente mayoritaria y ser el periódico discordante y convertirse en la oveja negra de la prensa catalana?. Demasiado imprudente.

Lo cierto es que las subvenciones de la Generalitat, que especialmente van destinadas a los periódicos en catalán (como gran parte de los periódicos firmantes del editorial), son las que permiten que en Cataluña exitan una docena de periódicos, que en su mayoría son deficitarios. Sin esas subvenciones y esa publicidad que pagamos todos, varios de estos medios tendrían que echar el cierre. Así que adherirse al editorial no ha sido una cuestión de ideología, sino casi una cuestión de vida o muerte.

Tengo la esperanza de que en los próximos días sepamos cómo surgió el texto, aunque según declaraciones al programa La Noche en 24 horas de TVE de Juancho Dumall, director adjunto de El Periódico, el texto simplemente fue escrito por el director de su periódico de acuerdo con el de La Vanguardia, y no fue sugerido por la Generalitat. Tan espontáneo como suena. Eso sí, posteriormente no supo afirmar a ciencia cierta si el editorial, que había salido de la redacción en la que trabaja todos los días, había sido propuesto a periódicos con edición catalana y sede en Madrid. Curioso.

Desconozco cuál es el concepto que los catalanes tienen de su propia dignidad y si creen que ésta depende de lo que decida un tribunal. Pero, desde luego, sí que es fácil hacerse una idea de la independencia, la libertad y la dignidad de los medios de comunicación catalanes.

All Rights Reserved Copyright © 2008 Design by StyleShout and Clazh